Los medios de comunicación juegan un papel fundamental para estructurar en el grupo social una visión compartida de la realidad que habitan. En el ámbito televisivo, el fenómeno se filtra mediante los distintos formatos que pueblan la parrilla: tanto los informativos como los programas de entretenimiento. Este estudio aborda los relatos que desarrollan los reality shows respecto al mundo laboral. No en vano, el concepto de trabajo constituye uno de los indicadores más interesantes en el estudio de una sociedad e incluso podemos considerarlo un asunto fundamental en la intrahistoria vital de cada individuo. En concreto, analizamos la sexta temporada del reality show El Jefe Infiltrado, emitido por La Sexta. Para ello, optamos por una metodología que combina el análisis de contenido y el análisis del discurso. Con estas herramientas, identificamos las principales estrategias narrativas del formato. Los resultados muestran un escenario donde las relaciones laborales se representan como cuestiones personales, emocionales y despolitizadas, mientras que los conflictos se consideran problemas individuales (no colectivos o de clase). Los trabajadores son dibujados como sujetos descuidados, pero nobles y de “gran humanidad”, que solo necesitan un “cambio de actitud” para mejorar. Respecto a los empresarios infiltrados, adoptan hechuras de padres rigurosos, pero benevolentes; guías dispuestos a llevar por el buen camino a sus asalariados y líderes en pleno viaje del héroe que, tras mostrar su generosidad, regresarán a casa conociendo mejor su negocio.
Los medios de comunicación juegan un papel fundamental para estructurar en el grupo social una visión compartida de la realidad que habitan. En el ámbito televisivo, el fenómeno se filtra mediante los distintos formatos que pueblan la parrilla: tanto los informativos como los programas de entretenimiento. Este estudio aborda los relatos que desarrollan los reality shows respecto al mundo laboral. No en vano, el concepto de trabajo constituye uno de los indicadores más interesantes en el estudio de una sociedad e incluso podemos considerarlo un asunto fundamental en la intrahistoria vital de cada individuo. En concreto, analizamos la sexta temporada del reality show El Jefe Infiltrado, emitido por La Sexta. Para ello, optamos por una metodología que combina el análisis de contenido y el análisis del discurso. Con estas herramientas, identificamos las principales estrategias narrativas del formato. Los resultados muestran un escenario donde las relaciones laborales se representan como cuestiones personales, emocionales y despolitizadas, mientras que los conflictos se consideran problemas individuales (no colectivos o de clase). Los trabajadores son dibujados como sujetos descuidados, pero nobles y de “gran humanidad”, que solo necesitan un “cambio de actitud” para mejorar. Respecto a los empresarios infiltrados, adoptan hechuras de padres rigurosos, pero benevolentes; guías dispuestos a llevar por el buen camino a sus asalariados y líderes en pleno viaje del héroe que, tras mostrar su generosidad, regresarán a casa conociendo mejor su negocio. Read More
