
El responsable del Templo del Agua de The Legend of Zelda: Ocarina of Time reconoció que tenía una deuda pendiente con los jugadores desde 1998.
Hay videojuegos que permanecen en la memoria por sus personajes, su historia o sus escenarios, pero también existen aquellos que son recordados por una dificultad que puso a prueba la paciencia de millones de jugadores.
Uno de esos casos es el Templo del Agua de “The Legend of Zelda: Ocarina of Time“, una mazmorra que debutó en 1998 y que, 28 años después, vuelve a ser noticia por una decisión de Nintendo.
Y es que la compañía japonesa reveló que realizó modificaciones en este escenario para resolver algunos de los problemas que complicaban su exploración. Lo más interesante es que la petición vino del propio Eiji Aonuma, quien participó en el diseño de las mazmorras del juego original.
En una entrevista oficial publicada este 3 de noviembre, Aonuma explicó que llevaba mucho tiempo queriendo corregir ciertos aspectos del templo y que la nueva versión del videojuego finalmente le permitió hacerlo.
¿Por qué Nintendo decidió modificar el Templo del Agua después de 28 años?
El Templo del Agua es una de las mazmorras más conocidas de “Ocarina of Time”. Su estructura obliga a explorar diferentes habitaciones, desplazarse entre niveles y utilizar objetos para resolver acertijos.
Sin embargo, parte de su dificultad no estaba en los desafíos, sino en la facilidad con la que los jugadores podían perder la orientación mientras recorrían sus instalaciones.
Aonuma explicó que, cuando diseñó el templo original, su intención era recrear la sensación de explorar un espacio bajo el agua.
Su afición por el buceo libre influyó en aquella decisión, pues quería que los jugadores experimentaran un entorno diferente, donde los sonidos y la percepción del espacio cambiaran al sumergirse.
El problema apareció cuando esa idea se combinó con una estructura compleja y la necesidad de cambiar constantemente de objetos.
En la entrevista, el desarrollador reconoció que tenía asuntos pendientes con el escenario que había diseñado en 1998.
La dificultad para recordar dónde se encontraba Link y hacia qué dirección estaba mirando terminó convirtiéndose en uno de los principales inconvenientes de la experiencia original.
¿Qué cambió Nintendo en el Templo del Agua de Zelda?
La compañía decidió conservar los mecanismos principales de la mazmorra, pero introdujo modificaciones para facilitar la navegación.
Uno de los cambios consiste en hacer más sencillo el intercambio de objetos, una acción que anteriormente obligaba a los jugadores a entrar repetidamente en el menú.
También se modificaron algunas paredes que dificultaban reconocer la distribución de las habitaciones.
En su lugar, el equipo incorporó estructuras enrejadas que permiten observar las salas contiguas y comprender mejor cómo se conectan los diferentes espacios.
Estos ajustes buscan resolver uno de los problemas históricos del templo: perderse incluso después de haber descubierto cómo avanzar.
La intención, según la explicación de los desarrolladores, no fue eliminar los acertijos ni convertir la mazmorra en un recorrido sencillo, sino permitir que los jugadores comprendan mejor el entorno mientras intentan resolverlos.
Nintendo también cambió los controles de Zelda para una nueva generación
Durante la entrevista, el equipo explicó que recrear “Ocarina of Time” implicó revisar aspectos fundamentales de su jugabilidad para adaptarlos a las expectativas actuales. Una de las decisiones más importantes fue eliminar el salto automático del juego original.
En Nintendo 64, Link saltaba cuando el jugador avanzaba hacia determinados bordes. En la nueva versión, es posible ejecutar el salto mediante un botón, como sucede en entregas más recientes de la franquicia.
El equipo también incorporó dos maneras de realizar el ataque en salto, con el propósito de que tanto los seguidores del título original como los jugadores acostumbrados a “Breath of the Wild” puedan utilizar controles familiares.
Además, se añadió la posibilidad de correr manteniendo presionado el botón correspondiente y se modernizó el control de la cámara.
Estos cambios significaron un desafío para los desarrolladores, pues otorgar mayor libertad de movimiento también exigió revisar escenarios y anticipar acciones que antes no eran posibles.

La nueva versión de Ocarina of Time busca conectar a quienes jugaron en 1998 con nuevas generaciones
Nintendo también incorporó una función denominada cronología, que permite seguir los acontecimientos de la historia mediante ilustraciones y narraciones.
El objetivo es que los jugadores comprendan mejor cómo se relacionan los sucesos de la aventura y que las familias puedan compartir sus recuerdos del videojuego.
Los desarrolladores señalaron que algunas personas que disfrutaron “Ocarina of Time” durante su infancia ahora tienen hijos que podrían descubrir la historia por primera vez.
Esta posibilidad incluso dio lugar a una broma durante la entrevista: los niños podrían superar el Templo del Agua sin demasiados problemas y sorprender a sus padres, quienes recuerdan haberse quedado atrapados en él durante horas.
La conversación ejemplifica uno de los desafíos de recuperar videojuegos clásicos: conservar aquello que los convirtió en referentes sin mantener tal cual todas las limitaciones de su diseño original.
En el caso de “The Legend of Zelda: Ocarina of Time“, Nintendo decidió que algunas de esas dificultades podían resolverse sin alterar la esencia de la aventura. Y, después de 28 años, el propio creador del Templo del Agua tuvo la oportunidad de revisar una de sus decisiones más recordadas. Acerca del autor: Javier Pérez Ramírez es periodista gamer especializado en Marketing, Publicidad, Economía Circular e IA; creador de la sección RetroMarketing para Merca 2.0. Contacto jperez@merca20.com
Nintendo modifica el Templo del Agua de Zelda Ocarina of Time después de 28 años; Eiji Aonuma explica qué cambió y por qué decidió hacerlo. Read More

