La presencia de los algoritmos computacionales en los diversos ámbitos de la vida cotidiana nos ha llevado a proponer la expresión «sociedad algorítmica”. Para investigar cómo los algoritmos están influyendo en el derecho de la sociedad, accedimos a Internet en busca de casos. Las búsquedas se realizan utilizando los siguientes términos, en español, inglés y portugués: «algoritmos y derecho”, «inteligencia artificial y derecho”, «inteligencia artificial y casos jurídicos”; «inteligencia artificial y decisión jurídica”. Las respuestas se recopilan y los datos se exponen en una hoja de cálculo Excel y son analizadas con la perspectiva de la teoría de la sociedad como sistema de comunicación con sentido de Niklas Luhmann. En nuestro relevamiento observamos dos extremos: por un lado, quienes consideran la relación entre los algoritmos y el derecho como una vía para resolver diversos problemas de la práctica jurídica y, por otro lado, quienes consideran perjudicial dicha relación, pues los algoritmos de inteligencia artificial sustituirán al ser humano. Lo investigado hasta el momento nos lleva a considerar que ambos extremos resultan engañosos, no solo porque el futurismo es una forma de autoilusión, sino porque la responsabilidad de la toma de decisiones humanas nunca dejará de ser humana. Al fin y al cabo, en toda interpretación humana (incluida la jurídica), la atribución de valor, la aceptación o no de un argumento, de una información, no es una cuestión de voluntad exclusiva del intérprete, sino que cuenta con la participación y la presencia de diversos elementos de la materialidad, la temporalidad y la socialidad del sentido.
La presencia de los algoritmos computacionales en los diversos ámbitos de la vida cotidiana nos ha llevado a proponer la expresión «sociedad algorítmica”. Para investigar cómo los algoritmos están influyendo en el derecho de la sociedad, accedimos a Internet en busca de casos. Las búsquedas se realizan utilizando los siguientes términos, en español, inglés y portugués: «algoritmos y derecho”, «inteligencia artificial y derecho”, «inteligencia artificial y casos jurídicos”; «inteligencia artificial y decisión jurídica”. Las respuestas se recopilan y los datos se exponen en una hoja de cálculo Excel y son analizadas con la perspectiva de la teoría de la sociedad como sistema de comunicación con sentido de Niklas Luhmann. En nuestro relevamiento observamos dos extremos: por un lado, quienes consideran la relación entre los algoritmos y el derecho como una vía para resolver diversos problemas de la práctica jurídica y, por otro lado, quienes consideran perjudicial dicha relación, pues los algoritmos de inteligencia artificial sustituirán al ser humano. Lo investigado hasta el momento nos lleva a considerar que ambos extremos resultan engañosos, no solo porque el futurismo es una forma de autoilusión, sino porque la responsabilidad de la toma de decisiones humanas nunca dejará de ser humana. Al fin y al cabo, en toda interpretación humana (incluida la jurídica), la atribución de valor, la aceptación o no de un argumento, de una información, no es una cuestión de voluntad exclusiva del intérprete, sino que cuenta con la participación y la presencia de diversos elementos de la materialidad, la temporalidad y la socialidad del sentido. Read More
