liberales a la política de la identidad multicultural, con el fin de actualizar el debate entre la década de los noventa y la actualidad. Desde un paradigma hermenéutico —y a partir de una revisión documental— se identifican y agrupan las críticas —a la vez que se actualiza el debate— según su objeto, en diferentes líneas: i) particularismo, ausencia de valores comunes y pérdida de la sociedad abierta; ii) primacía del reconocimiento; iii) esencialismo y comunitarismo; iv) derechos colectivos, culturales y discriminación positiva; v) refuerzo de las relaciones de poder; vi) irracionalismo; vii) obstrucción de la deliberación; y viii) promoción de la violencia. Por último, se sostiene que la política de la identidad no es la causa de la crisis de las democracias liberales, sino que es la consecuencia de los problemas irresueltos de dicho régimen.
liberales a la política de la identidad multicultural, con el fin de actualizar el debate entre la década de los noventa y la actualidad. Desde un paradigma hermenéutico —y a partir de una revisión documental— se identifican y agrupan las críticas —a la vez que se actualiza el debate— según su objeto, en diferentes líneas: i) particularismo, ausencia de valores comunes y pérdida de la sociedad abierta; ii) primacía del reconocimiento; iii) esencialismo y comunitarismo; iv) derechos colectivos, culturales y discriminación positiva; v) refuerzo de las relaciones de poder; vi) irracionalismo; vii) obstrucción de la deliberación; y viii) promoción de la violencia. Por último, se sostiene que la política de la identidad no es la causa de la crisis de las democracias liberales, sino que es la consecuencia de los problemas irresueltos de dicho régimen. Read More
