Richard FeinbergMateo Jarquín argumenta convincentemente que las guerras civiles que tiñeron de sangre a Nicaragua, entre 1978 y 1990, estuvieron fuertemente influenciadas por cambios en la ideología internacional y la dinámica política regional. Durante el gobierno de James Carter, los Estados latinoamericanos que rechazaban la gestión de la dinastía Somoza suministraron armas de manera clandestina a los rebeldes sandinistas y manipularon a organismos multilaterales, incluyendo a la Organización de los Estados americanos, para impedir la intervención militar de Estados Unidos. El colapso de la Unión Soviética y el advenimiento internacional de la democracia empujaron a los sandinistas en el poder a adoptar una economía liberal orientada hacia los mercados, y hacia la política plural y electoral. Recientemente, la regresión democrática en el mundo, ha facilitado el lamentable regreso al autoritarismo dinástico en Nicaragua de la mano del presidente Daniel Ortega, de origen sandinista. Como miembro destacado de una familia política nicaragüense, Jarquín tuvo acceso a figuras políticas clave, incluidos comandantes sandinistas. El resultado: un relato autorizado y profundamente documentado de un episodio clave en la historia de Nicaragua que, además, ilumina de forma inteligente las tendencias más relevantes en las relaciones interamericanas y las Norte-Sur.
Richard FeinbergMateo Jarquín argumenta convincentemente que las guerras civiles que tiñeron de sangre a Nicaragua, entre 1978 y 1990, estuvieron fuertemente influenciadas por cambios en la ideología internacional y la dinámica política regional. Durante el gobierno de James Carter, los Estados latinoamericanos que rechazaban la gestión de la dinastía Somoza suministraron armas de manera clandestina a los rebeldes sandinistas y manipularon a organismos multilaterales, incluyendo a la Organización de los Estados americanos, para impedir la intervención militar de Estados Unidos. El colapso de la Unión Soviética y el advenimiento internacional de la democracia empujaron a los sandinistas en el poder a adoptar una economía liberal orientada hacia los mercados, y hacia la política plural y electoral. Recientemente, la regresión democrática en el mundo, ha facilitado el lamentable regreso al autoritarismo dinástico en Nicaragua de la mano del presidente Daniel Ortega, de origen sandinista. Como miembro destacado de una familia política nicaragüense, Jarquín tuvo acceso a figuras políticas clave, incluidos comandantes sandinistas. El resultado: un relato autorizado y profundamente documentado de un episodio clave en la historia de Nicaragua que, además, ilumina de forma inteligente las tendencias más relevantes en las relaciones interamericanas y las Norte-Sur. Read More
