Uno de los objetivos fundamentales de la educación inclusiva es incrementar la participación estudiantil en las actividades escolares. Para esto es necesario entender a la niñez como sujeto político. El objetivo de este estudio es explorar cómo los estudiantes se construyen como sujetos políticos en escuelas con proyectos educativos inclusivos. Mediante un estudio de casos con enfoque etnográfico se implementaron diversas técnicas cualitativas a estudiantes de primaria de seis escuelas chilenas con proyectos educativos inclusivos. Los datos, recopilados entre 2016 y 2021, se analizaron mediante la técnica de análisis de contenido. Los principales hallazgos muestran que las escuelas, desde las voces de los propios estudiantes, generan las condiciones organizacionales para que el alumnado opine y participe en el ámbito escolar mediante la generación de espacios extraescolares, prácticas formales y protocolizadas y relaciones interpersonales basadas en los afectos y la inclusión. Se concluye que, si bien estos elementos facilitan la capacidad de agencia de los niños, todavía son limitados, ya que posicionan al alumnado como destinatario del proyecto educativo inclusivo, pero no como un actor social capaz de protagonizar y transformar la escuela.
Uno de los objetivos fundamentales de la educación inclusiva es incrementar la participación estudiantil en las actividades escolares. Para esto es necesario entender a la niñez como sujeto político. El objetivo de este estudio es explorar cómo los estudiantes se construyen como sujetos políticos en escuelas con proyectos educativos inclusivos. Mediante un estudio de casos con enfoque etnográfico se implementaron diversas técnicas cualitativas a estudiantes de primaria de seis escuelas chilenas con proyectos educativos inclusivos. Los datos, recopilados entre 2016 y 2021, se analizaron mediante la técnica de análisis de contenido. Los principales hallazgos muestran que las escuelas, desde las voces de los propios estudiantes, generan las condiciones organizacionales para que el alumnado opine y participe en el ámbito escolar mediante la generación de espacios extraescolares, prácticas formales y protocolizadas y relaciones interpersonales basadas en los afectos y la inclusión. Se concluye que, si bien estos elementos facilitan la capacidad de agencia de los niños, todavía son limitados, ya que posicionan al alumnado como destinatario del proyecto educativo inclusivo, pero no como un actor social capaz de protagonizar y transformar la escuela. Read More
