Isaac Flores Delgado Enero 2026 Una colaboración de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales El 29 de diciembre de 2025, el gobierno mexicano publicó un decreto que reforma 1463 fracciones arancelarias contempladas en la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación. Esta reforma, que entró en vigor el 1 de enero de 2026, afecta a las importaciones provenientes de países con los que México no mantiene tratados comerciales vigentes. De manera general, la actualización arancelaria establece incrementos que, en casos específicos, alcanzan hasta 50%. La disposición incide en diecisiete ramas estratégicas de la estructura productiva nacional, entre ellas la automotriz, la textil, la siderúrgica y la de electrodomésticos, sectores que han enfrentado presiones competitivas en los mercados internacionales. Es pertinente destacar que la propuesta arancelaria original fue recibida por el Congreso el 8 de septiembre de 2025 y que, tras un proceso de consultas con asociaciones industriales y empresas exportadoras, la iniciativa fue aprobada en un breve periodo de 3 meses y publicada justo antes del cierre de año. La naturaleza de la reforma El paquete arancelario encuentra sustento en la prioridad estratégica del gobierno mexicano de proteger el empleo de aproximadamente 350 000 trabajadores que han competido en condiciones adversas frente a importaciones originarias de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales vigentes, como China, Corea del Sur, la India, Indonesia, Rusia y Taiwán. De manera complementaria, la medida pretende contener el crecimiento de las importaciones de vehículos ligeros procedentes de economías asiáticas, que pasaron de 349 000 unidades en 2022 a 538 000 en 2023, y alcanzaron 627 000 en 2024. El diseño del paquete parte del argumento de que dichas importaciones no generan producción ni empleo en el territorio nacional. Asimismo, para el periodo 2021-2024, el comportamiento de las importaciones ha mostrado incrementos significativos en sectores prioritarios para la economía mexicana; el acero ha registrado un aumento de 12%, el vestido de 20% y el calzado de 22%. Con base en estimaciones de la Secretaría de Economía, el gobierno federal ha estimado una recaudación anual cercana a 70 000 millones de pesos como resultado de estas disposiciones. De igual forma, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha afirmado que la reorientación de la política comercial mantiene una alineación explícita con los lineamientos del Plan México. En este contexto, el paquete arancelario refuerza los objetivos estratégicos de este programa, que persigue aumentar en 15% el contenido nacional de las cadenas productivas, consolidar la sustitución de importaciones y el remplazo de insumos, reposicionar con mayor alcance el distintivo “Hecho en México” como elemento de competitividad, elevar la inversión a 25% del PIB en 2026 y a 28% en 2030, además de propiciar la generación de 1.5 millones de empleos en los sectores de manufactura y servicios, y garantizar que 50% de la proveeduría y del consumo nacional en sectores estratégicos se realicen en territorio mexicano. La presidenta Sheinbaum ha sostenido que esta decisión obedece de manera exclusiva a intereses internos de México y no a presiones externas provenientes de Washington, en la antesala de la renegociación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y en el contexto de la guerra comercial entre las dos principales potencias económicas mundiales. Frente a señalamientos sobre un potencial sesgo contra China, la mandataria afirmó en la conferencia de prensa matutina del 11 de diciembre de 2025 que la medida persigue el fortalecimiento de la capacidad productiva nacional. Asimismo, ha argumentado que la estrategia busca priorizar sectores como el textil y el automotriz, los cuales han enfrentado retos estructurales y una competencia internacional creciente en años recientes. Además, el gobierno mexicano ha reiterado que la política arancelaria está orientada hacia el impulso del desarrollo industrial interno y al fortalecimiento de la deslocalización cercana (nearshoring), por lo que ha descartado cualquier propósito de dirigirla contra países específicos. Implicaciones para el comercio exterior de México Si bien el discurso oficial refuta un sesgo contra las importaciones procedentes de China, la evidencia indica que Beijing, junto con Seúl y Taipéi serán los más afectados debido a sus estrechas relaciones comerciales con México. Con base en datos del Banco de México, las cifras de importaciones correspondientes a 2024 sitúan a Estados Unidos como el principal proveedor, con 41% del total importado. China ocupa el segundo lugar con 20%, seguida por Corea del Sur con 3.6%. Alemania se ha ubicado en la cuarta posición con 3.36%, seguida por Japón con 3.03%. En sexto lugar aparece Taiwán con 2.78%, seguido por Vietnam con 2.35% y Malasia con 2.12%. Con base en este análisis, las relaciones comerciales con China, Corea del Sur y Taiwán merecen atención particular al no contar con acuerdos comerciales vigentes con México. De tal manera, la reforma no afectará a las importaciones provenientes de Japón, con quien México mantiene un acuerdo comercial vigente desde 2005. Asimismo, en el marco del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), ha establecido vínculos formales con Malasia y Vietnam, mientras que Alemania forma parte del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre la Unión Europea y México o Acuerdo Global, en vigor desde 2000. Aunque la participación porcentual de estas economías en el comercio total pudiera no resultar determinante, comparada con la de Estados Unidos, el gobierno mexicano ha identificado como un elemento preocupante el déficit comercial con las economías asiáticas. En el caso de China, el Banco de México estimó que las importaciones procedentes de ese país ascendieron a aproximadamente 130 000 millones de dólares en 2024, mientras que las exportaciones mexicanas no superaron los 10 000 millones, lo que ha generado un déficit cercano a 120 000 millones de dólares. Este patrón se ha reproducido con otras economías de Asia. Con Corea del Sur, por ejemplo, las importaciones alcanzaron alrededor de 23 000 millones de dólares y las exportaciones apenas rebasaron los 6000 millones, por lo que el déficit se ha mantenido en niveles elevados. En este caso particular, este desequilibrio ha constituido uno de los principales argumentos que han
Isaac Flores Delgado Enero 2026 Una colaboración de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales El 29 de diciembre de 2025, el gobierno mexicano publicó un decreto que reforma 1463 fracciones arancelarias contempladas en la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación. Esta reforma, que entró en vigor el 1 de enero de 2026, afecta a las importaciones provenientes de países con los que México no mantiene tratados comerciales vigentes. De manera general, la actualización arancelaria establece incrementos que, en casos específicos, alcanzan hasta 50%. La disposición incide en diecisiete ramas estratégicas de la estructura productiva nacional, entre ellas la automotriz, la textil, la siderúrgica y la de electrodomésticos, sectores que han enfrentado presiones competitivas en los mercados internacionales. Es pertinente destacar que la propuesta arancelaria original fue recibida por el Congreso el 8 de septiembre de 2025 y que, tras un proceso de consultas con asociaciones industriales y empresas exportadoras, la iniciativa fue aprobada en un breve periodo de 3 meses y publicada justo antes del cierre de año. La naturaleza de la reforma El paquete arancelario encuentra sustento en la prioridad estratégica del gobierno mexicano de proteger el empleo de aproximadamente 350 000 trabajadores que han competido en condiciones adversas frente a importaciones originarias de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales vigentes, como China, Corea del Sur, la India, Indonesia, Rusia y Taiwán. De manera complementaria, la medida pretende contener el crecimiento de las importaciones de vehículos ligeros procedentes de economías asiáticas, que pasaron de 349 000 unidades en 2022 a 538 000 en 2023, y alcanzaron 627 000 en 2024. El diseño del paquete parte del argumento de que dichas importaciones no generan producción ni empleo en el territorio nacional. Asimismo, para el periodo 2021-2024, el comportamiento de las importaciones ha mostrado incrementos significativos en sectores prioritarios para la economía mexicana; el acero ha registrado un aumento de 12%, el vestido de 20% y el calzado de 22%. Con base en estimaciones de la Secretaría de Economía, el gobierno federal ha estimado una recaudación anual cercana a 70 000 millones de pesos como resultado de estas disposiciones. De igual forma, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha afirmado que la reorientación de la política comercial mantiene una alineación explícita con los lineamientos del Plan México. En este contexto, el paquete arancelario refuerza los objetivos estratégicos de este programa, que persigue aumentar en 15% el contenido nacional de las cadenas productivas, consolidar la sustitución de importaciones y el remplazo de insumos, reposicionar con mayor alcance el distintivo “Hecho en México” como elemento de competitividad, elevar la inversión a 25% del PIB en 2026 y a 28% en 2030, además de propiciar la generación de 1.5 millones de empleos en los sectores de manufactura y servicios, y garantizar que 50% de la proveeduría y del consumo nacional en sectores estratégicos se realicen en territorio mexicano. La presidenta Sheinbaum ha sostenido que esta decisión obedece de manera exclusiva a intereses internos de México y no a presiones externas provenientes de Washington, en la antesala de la renegociación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y en el contexto de la guerra comercial entre las dos principales potencias económicas mundiales. Frente a señalamientos sobre un potencial sesgo contra China, la mandataria afirmó en la conferencia de prensa matutina del 11 de diciembre de 2025 que la medida persigue el fortalecimiento de la capacidad productiva nacional. Asimismo, ha argumentado que la estrategia busca priorizar sectores como el textil y el automotriz, los cuales han enfrentado retos estructurales y una competencia internacional creciente en años recientes. Además, el gobierno mexicano ha reiterado que la política arancelaria está orientada hacia el impulso del desarrollo industrial interno y al fortalecimiento de la deslocalización cercana (nearshoring), por lo que ha descartado cualquier propósito de dirigirla contra países específicos. Implicaciones para el comercio exterior de México Si bien el discurso oficial refuta un sesgo contra las importaciones procedentes de China, la evidencia indica que Beijing, junto con Seúl y Taipéi serán los más afectados debido a sus estrechas relaciones comerciales con México. Con base en datos del Banco de México, las cifras de importaciones correspondientes a 2024 sitúan a Estados Unidos como el principal proveedor, con 41% del total importado. China ocupa el segundo lugar con 20%, seguida por Corea del Sur con 3.6%. Alemania se ha ubicado en la cuarta posición con 3.36%, seguida por Japón con 3.03%. En sexto lugar aparece Taiwán con 2.78%, seguido por Vietnam con 2.35% y Malasia con 2.12%. Con base en este análisis, las relaciones comerciales con China, Corea del Sur y Taiwán merecen atención particular al no contar con acuerdos comerciales vigentes con México. De tal manera, la reforma no afectará a las importaciones provenientes de Japón, con quien México mantiene un acuerdo comercial vigente desde 2005. Asimismo, en el marco del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), ha establecido vínculos formales con Malasia y Vietnam, mientras que Alemania forma parte del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre la Unión Europea y México o Acuerdo Global, en vigor desde 2000. Aunque la participación porcentual de estas economías en el comercio total pudiera no resultar determinante, comparada con la de Estados Unidos, el gobierno mexicano ha identificado como un elemento preocupante el déficit comercial con las economías asiáticas. En el caso de China, el Banco de México estimó que las importaciones procedentes de ese país ascendieron a aproximadamente 130 000 millones de dólares en 2024, mientras que las exportaciones mexicanas no superaron los 10 000 millones, lo que ha generado un déficit cercano a 120 000 millones de dólares. Este patrón se ha reproducido con otras economías de Asia. Con Corea del Sur, por ejemplo, las importaciones alcanzaron alrededor de 23 000 millones de dólares y las exportaciones apenas rebasaron los 6000 millones, por lo que el déficit se ha mantenido en niveles elevados. En este caso particular, este desequilibrio ha constituido uno de los principales argumentos que han Read More
