Rafael Velázquez Flores La diplomacia deportiva, tema poco estudiado por la academia mexicana, es una actividad cercana a la diplomacia cultural y pública: las tres buscan mejorar la imagen de un país, lo cual se puede traducir en poder blando y en una mayor capacidad de negociación internacional. Asimismo, tienen una cercana internación con la política internacional. Sin embargo, la diplomacia deportiva tiene su propia dinámica y su área particular de acción. Su enfoque es la promoción de actividades para promover la cooperación, la paz y la seguridad, pero también para incrementar la presencia y la influencia de un país en el mundo. Desde esta óptica, Diplomacia y cooperación deportiva: reputación, desarrollo y paz —coordinado por Erik Del Ángel Landeros, Alejandro Fernández Varela y David Vázquez— es una aportación significativa al estudio de la diplomacia deportiva en México. La obra es producto de las reflexiones vertidas por destacados especialistas durante el Tercer Congreso Internacional del Deporte y la Cultura Física, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México en 2023. El objetivo implícito es plantear tres ejes en torno a este tipo de diplomacia: 1) la reputación internacional, como un efecto de ella; 2) el desarrollo social, como una contribución clave del deporte mediante la cooperación internacional, y 3) la paz, como un producto de la práctica deportiva internacional para prevenir o solucionar conflictos y reducir la violencia en cualquiera de sus manifestaciones. La obra está dividida en cuatro partes. En la primera, Del Ángel Landeros y Edith Montes presentan un recorrido histórico de la diplomacia deportiva, y Del Ángel Landeros propone un encuadre teórico conceptual de dicha actividad. Estos dos primeros capítulos aportan una novedad a la literatura de las Relaciones Internacionales en México, puesto que no hay suficientes trabajos relativos al tema. La segunda parte del libro está dedicada a la reputación y el posicionamiento internacional de la diplomacia deportiva. César Villanueva y Nicholas Cull vinculan la diplomacia pública y cultural con la deportiva, como generadoras de poder blando y de reputación. Por su parte, Moisés Garduño analiza el caso de la diplomacia deportiva en Palestina, mientras que Arturo Olivé evalúa el impacto y la proyección internacional de la Liga Nacional de Fútbol Americano. En la tercera parte, el tema central es el desarrollo sostenible y cómo la diplomacia deportiva lo impulsa. Los autores estudian los casos de Cuba, Pakistán, los Juegos Olímpicos, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los derechos humanos, con énfasis en las mujeres. El objetivo es identificar el papel que desempeña esta actividad para la promoción del desarrollo sostenible por medio de la cooperación internacional. Los capítulos muestran que las actividades deportivas son esenciales para el desarrollo de las sociedades en cualquier parte del mundo. Finalmente, en la cuarta parte del libro, los autores argumentan que la diplomacia deportiva es una apuesta por la paz en zonas de conflicto, demuestran que el deporte puede ser un instrumento efectivo para la prevención de la violencia, y señalan que estas actividades pueden servir para disminuir la delincuencia y la violencia juvenil. En general, Diplomacia y cooperación deportiva: reputación, desarrollo y paz puede generar nuevas líneas de investigación sobre el tema en México, así como abrir oportunidades para fortalecer la actividad deportiva en el país y abonar a fortalecer su papel en las competencias internacionales. En esencia, los autores tratan de aportar su visión para “la construcción de un mundo más justo, pacífico y sostenible a través del deporte”, como lo señalan en la introducción de la obra. Para los interesados en el estudio de la diplomacia, este libro es una referencia obligada.
Rafael Velázquez Flores La diplomacia deportiva, tema poco estudiado por la academia mexicana, es una actividad cercana a la diplomacia cultural y pública: las tres buscan mejorar la imagen de un país, lo cual se puede traducir en poder blando y en una mayor capacidad de negociación internacional. Asimismo, tienen una cercana internación con la política internacional. Sin embargo, la diplomacia deportiva tiene su propia dinámica y su área particular de acción. Su enfoque es la promoción de actividades para promover la cooperación, la paz y la seguridad, pero también para incrementar la presencia y la influencia de un país en el mundo. Desde esta óptica, Diplomacia y cooperación deportiva: reputación, desarrollo y paz —coordinado por Erik Del Ángel Landeros, Alejandro Fernández Varela y David Vázquez— es una aportación significativa al estudio de la diplomacia deportiva en México. La obra es producto de las reflexiones vertidas por destacados especialistas durante el Tercer Congreso Internacional del Deporte y la Cultura Física, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México en 2023. El objetivo implícito es plantear tres ejes en torno a este tipo de diplomacia: 1) la reputación internacional, como un efecto de ella; 2) el desarrollo social, como una contribución clave del deporte mediante la cooperación internacional, y 3) la paz, como un producto de la práctica deportiva internacional para prevenir o solucionar conflictos y reducir la violencia en cualquiera de sus manifestaciones. La obra está dividida en cuatro partes. En la primera, Del Ángel Landeros y Edith Montes presentan un recorrido histórico de la diplomacia deportiva, y Del Ángel Landeros propone un encuadre teórico conceptual de dicha actividad. Estos dos primeros capítulos aportan una novedad a la literatura de las Relaciones Internacionales en México, puesto que no hay suficientes trabajos relativos al tema. La segunda parte del libro está dedicada a la reputación y el posicionamiento internacional de la diplomacia deportiva. César Villanueva y Nicholas Cull vinculan la diplomacia pública y cultural con la deportiva, como generadoras de poder blando y de reputación. Por su parte, Moisés Garduño analiza el caso de la diplomacia deportiva en Palestina, mientras que Arturo Olivé evalúa el impacto y la proyección internacional de la Liga Nacional de Fútbol Americano. En la tercera parte, el tema central es el desarrollo sostenible y cómo la diplomacia deportiva lo impulsa. Los autores estudian los casos de Cuba, Pakistán, los Juegos Olímpicos, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los derechos humanos, con énfasis en las mujeres. El objetivo es identificar el papel que desempeña esta actividad para la promoción del desarrollo sostenible por medio de la cooperación internacional. Los capítulos muestran que las actividades deportivas son esenciales para el desarrollo de las sociedades en cualquier parte del mundo. Finalmente, en la cuarta parte del libro, los autores argumentan que la diplomacia deportiva es una apuesta por la paz en zonas de conflicto, demuestran que el deporte puede ser un instrumento efectivo para la prevención de la violencia, y señalan que estas actividades pueden servir para disminuir la delincuencia y la violencia juvenil. En general, Diplomacia y cooperación deportiva: reputación, desarrollo y paz puede generar nuevas líneas de investigación sobre el tema en México, así como abrir oportunidades para fortalecer la actividad deportiva en el país y abonar a fortalecer su papel en las competencias internacionales. En esencia, los autores tratan de aportar su visión para “la construcción de un mundo más justo, pacífico y sostenible a través del deporte”, como lo señalan en la introducción de la obra. Para los interesados en el estudio de la diplomacia, este libro es una referencia obligada. Read More
