Las exigencias tributarias de la FIFA y las respuestas disímiles de Canadá, Estados Unidos y México Arturo Flores López Abril 2026 Una colaboración de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México En un año mundialista, el futbol vuelve a ocupar un lugar central en la conversación internacional. Este espectáculo, que se celebra cada 4 años, congregó a cerca de 1500 millones de espectadores en la final del Mundial de Catar en 2022, consolidándose como el evento deportivo más visto en la historia de la humanidad. Para 2026, se prevé que la ampliación del número de selecciones y partidos, a raíz de las reformas implementadas, rompa todos los récords de audiencias, elevando aún más su alcance mundial. Una de las principales novedades de esta edición radica en su carácter trinacional; por primera vez en la historia, la Copa del Mundo será organizada de manera conjunta por tres países: Canadá, Estados Unidos y México. Una parte toral de la organización de este magno evento deportivo tiene que ver con la coordinación y los ajustes institucionales que la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), en la mayoría de los casos, exige a los países y las ciudades sede desde la negociación de los futuros mundiales. En este entramado, la dimensión fiscal adquiere una relevancia estratégica. Contrario a la percepción extendida de que albergar un evento de esta magnitud se traduce automáticamente en una recaudación que beneficia al Estado, la experiencia comparada sugiere un panorama más complejo. Como se argumenta en este artículo, los países anfitriones han adoptado enfoques diferenciados frente a las exigencias fiscales de la FIFA, lo que revela una falta de uniformidad en materia de fiscalización en la región. A qué se comprometió México El 18 de enero de 2018, el gobierno de México formalizó su candidatura para organizar la Copa del Mundo de 2026, comprometiéndose a una serie de condiciones que lo distinguieron de sus socios en la propuesta conjunta. En particular, México se convirtió en el único de los tres países en aceptar sin reservas la totalidad de los términos impuestos por la FIFA. El documento presentado en esa fecha resulta especialmente revelador: en él se establece explícitamente que el gobierno mexicano garantiza la inalterabilidad de los términos y condiciones de la convocatoria, independientemente de eventuales cambios de gobierno, legislación o marcos regulatorios. La propuesta lo expresa en los siguientes términos: “México garantiza que las disposiciones contenidas en esta Garantía Gubernamental, son legalmente vinculantes y plenamente válidas, así como directamente aplicables y plenamente exigibles de acuerdo a sus términos y permanecerá legalmente vinculante plenamente válido, directamente aplicable y plenamente exigible, independientemente de cualquier cambio de Gobierno de México o cualquier cambio en leyes y reglamentos”. Además, el gobierno mexicano se comprometió a otorgarle a la FIFA y a sus entidades afiliadas un conjunto amplio de facilidades, establecido en el documento oficial de esta manera: “la exención fiscal considera todos los ingresos, utilidades, ingresos, gastos, costos, inversiones y toda clase de pagos en efectivo o de otro modo, incluso a través de la prestación de servicios y entrega de bienes, créditos contables, remesas hechas por la FIFA, así como la entidad FWC 2026, y todas las subsidiarias”. Cabe señalar que el organismo rector del futbol internacional, en su evaluación de la propuesta, reconoce el cumplimiento íntegro de las condiciones por parte de México, mientras que identifica un cumplimiento parcial en el caso de Canadá, y subraya el incumplimiento de algunas disposiciones por parte de Estados Unidos. No obstante, pese al compromiso asumido por México de respetar la propuesta original —al margen de eventuales cambios de gobierno—, el resultado electoral de 2018 dio paso a la denominada “cuarta transformación”, inaugurando un viraje en múltiples ámbitos de la vida pública del país. El comunicado 68 El 21 de diciembre de 2025, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público emitió el comunicado 68, en el que dio a conocer una serie de ajustes a la propuesta original del gobierno de México para la organización del Mundial de 2026. El documento señala que, mediante acuerdos de entendimiento mutuo, el gobierno mexicano y la FIFA redefinieron tres aspectos clave, revirtiendo parcialmente la amplia disposición a otorgar exenciones fiscales asumida por el gobierno en funciones de 2012 a 2018. En este contexto, se introdujeron los siguientes tres puntos: Acuerdo Interinstitucional, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del 6 de agosto de 2025, donde se establecen facilidades para el cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias en la importación temporal de mercancías Copa FIFA 2026. Regla para importación temporal, publicada en el portal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el 7 de agosto de 2025, que incluye un procedimiento simplificado, no pago del derecho de trámite aduanero (DTA), uso de formato sin pedimento con vigencia hasta diciembre de 2026 solo para personas autorizadas por FIFA México. Norma habilitante en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025, donde se libera de obligaciones fiscales a sujetos que participen en la Copa Mundial FIFA 2026. EL SAT emitirá reglas de control para la aplicación de esta medida con vigencia a diciembre 2026. ¿Qué hicieron los canadienses con su propuesta ante la FIFA? El informe de evaluación de la FIFA, elaborado en el contexto de la candidatura norteamericana para la Copa Mundial de 2026, señala que Canadá cumplió de manera parcial con los requisitos establecidos para la organización del torneo. Un caso ilustrativo es el de Toronto, donde se adoptó una estrategia fiscal de carácter compensatorio para hacer frente a las restricciones derivadas de dichos lineamientos. En concreto, la ciudad aprobó un incremento temporal del Impuesto Municipal sobre Alojamiento (MAT), elevándolo de 6% a 8.5% durante el periodo comprendido entre junio de 2025 y julio de 2026, con el objetivo de financiar los compromisos asociados al evento. Este esquema se sustenta en ingresos específicos provenientes del propio MAT y en transferencias intergubernamentales, evitando recurrir a aumentos en el impuesto predial. En conjunto, este diseño refleja una estrategia explícita de compensación fiscal
Las exigencias tributarias de la FIFA y las respuestas disímiles de Canadá, Estados Unidos y México Arturo Flores López Abril 2026 Una colaboración de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México En un año mundialista, el futbol vuelve a ocupar un lugar central en la conversación internacional. Este espectáculo, que se celebra cada 4 años, congregó a cerca de 1500 millones de espectadores en la final del Mundial de Catar en 2022, consolidándose como el evento deportivo más visto en la historia de la humanidad. Para 2026, se prevé que la ampliación del número de selecciones y partidos, a raíz de las reformas implementadas, rompa todos los récords de audiencias, elevando aún más su alcance mundial. Una de las principales novedades de esta edición radica en su carácter trinacional; por primera vez en la historia, la Copa del Mundo será organizada de manera conjunta por tres países: Canadá, Estados Unidos y México. Una parte toral de la organización de este magno evento deportivo tiene que ver con la coordinación y los ajustes institucionales que la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), en la mayoría de los casos, exige a los países y las ciudades sede desde la negociación de los futuros mundiales. En este entramado, la dimensión fiscal adquiere una relevancia estratégica. Contrario a la percepción extendida de que albergar un evento de esta magnitud se traduce automáticamente en una recaudación que beneficia al Estado, la experiencia comparada sugiere un panorama más complejo. Como se argumenta en este artículo, los países anfitriones han adoptado enfoques diferenciados frente a las exigencias fiscales de la FIFA, lo que revela una falta de uniformidad en materia de fiscalización en la región. A qué se comprometió México El 18 de enero de 2018, el gobierno de México formalizó su candidatura para organizar la Copa del Mundo de 2026, comprometiéndose a una serie de condiciones que lo distinguieron de sus socios en la propuesta conjunta. En particular, México se convirtió en el único de los tres países en aceptar sin reservas la totalidad de los términos impuestos por la FIFA. El documento presentado en esa fecha resulta especialmente revelador: en él se establece explícitamente que el gobierno mexicano garantiza la inalterabilidad de los términos y condiciones de la convocatoria, independientemente de eventuales cambios de gobierno, legislación o marcos regulatorios. La propuesta lo expresa en los siguientes términos: “México garantiza que las disposiciones contenidas en esta Garantía Gubernamental, son legalmente vinculantes y plenamente válidas, así como directamente aplicables y plenamente exigibles de acuerdo a sus términos y permanecerá legalmente vinculante plenamente válido, directamente aplicable y plenamente exigible, independientemente de cualquier cambio de Gobierno de México o cualquier cambio en leyes y reglamentos”. Además, el gobierno mexicano se comprometió a otorgarle a la FIFA y a sus entidades afiliadas un conjunto amplio de facilidades, establecido en el documento oficial de esta manera: “la exención fiscal considera todos los ingresos, utilidades, ingresos, gastos, costos, inversiones y toda clase de pagos en efectivo o de otro modo, incluso a través de la prestación de servicios y entrega de bienes, créditos contables, remesas hechas por la FIFA, así como la entidad FWC 2026, y todas las subsidiarias”. Cabe señalar que el organismo rector del futbol internacional, en su evaluación de la propuesta, reconoce el cumplimiento íntegro de las condiciones por parte de México, mientras que identifica un cumplimiento parcial en el caso de Canadá, y subraya el incumplimiento de algunas disposiciones por parte de Estados Unidos. No obstante, pese al compromiso asumido por México de respetar la propuesta original —al margen de eventuales cambios de gobierno—, el resultado electoral de 2018 dio paso a la denominada “cuarta transformación”, inaugurando un viraje en múltiples ámbitos de la vida pública del país. El comunicado 68 El 21 de diciembre de 2025, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público emitió el comunicado 68, en el que dio a conocer una serie de ajustes a la propuesta original del gobierno de México para la organización del Mundial de 2026. El documento señala que, mediante acuerdos de entendimiento mutuo, el gobierno mexicano y la FIFA redefinieron tres aspectos clave, revirtiendo parcialmente la amplia disposición a otorgar exenciones fiscales asumida por el gobierno en funciones de 2012 a 2018. En este contexto, se introdujeron los siguientes tres puntos: Acuerdo Interinstitucional, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del 6 de agosto de 2025, donde se establecen facilidades para el cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias en la importación temporal de mercancías Copa FIFA 2026. Regla para importación temporal, publicada en el portal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el 7 de agosto de 2025, que incluye un procedimiento simplificado, no pago del derecho de trámite aduanero (DTA), uso de formato sin pedimento con vigencia hasta diciembre de 2026 solo para personas autorizadas por FIFA México. Norma habilitante en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025, donde se libera de obligaciones fiscales a sujetos que participen en la Copa Mundial FIFA 2026. EL SAT emitirá reglas de control para la aplicación de esta medida con vigencia a diciembre 2026. ¿Qué hicieron los canadienses con su propuesta ante la FIFA? El informe de evaluación de la FIFA, elaborado en el contexto de la candidatura norteamericana para la Copa Mundial de 2026, señala que Canadá cumplió de manera parcial con los requisitos establecidos para la organización del torneo. Un caso ilustrativo es el de Toronto, donde se adoptó una estrategia fiscal de carácter compensatorio para hacer frente a las restricciones derivadas de dichos lineamientos. En concreto, la ciudad aprobó un incremento temporal del Impuesto Municipal sobre Alojamiento (MAT), elevándolo de 6% a 8.5% durante el periodo comprendido entre junio de 2025 y julio de 2026, con el objetivo de financiar los compromisos asociados al evento. Este esquema se sustenta en ingresos específicos provenientes del propio MAT y en transferencias intergubernamentales, evitando recurrir a aumentos en el impuesto predial. En conjunto, este diseño refleja una estrategia explícita de compensación fiscal Read More
