Más estándares, pero menos mecanismos de cumplimiento Alicia Gutiérrez González Junio 2026 Una colaboración de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México El Acuerdo Modernizado de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación México-Unión Europea (Acuerdo Global Modernizado), firmado el 22 de mayo de 2026, incorpora la protección ambiental en su capítulo 26, titulado “Comercio y Desarrollo Sostenible”. Dicho Acuerdo es el marco jurídico que regula las relaciones políticas, de cooperación, económicas y comerciales entre México y los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea. Además, actualiza el Acuerdo Global de 2000 y constituye el primero de su tipo entre la Unión Europea y Latinoamérica, al responder a desafíos contemporáneos como el cambio climático, las cadenas de suministro, el desarrollo incluyente y la digitalización, entre otros. El proceso de modernización se desarrolló entre 2016 y 2025. El Acuerdo Global Modernizado se estructura en tres pilares: el diálogo político, la cooperación y la relación económica. Se trata de un acuerdo de vanguardia, sustentado en valores compartidos como la dignidad humana, la gobernanza democrática y el respeto al Estado de derecho. Asimismo, promueve un sistema multilateral basado en el Derecho Internacional para hacer frente a retos mundiales comunes. Desarrollo sostenible El desarrollo sostenible es uno de los principios rectores del Acuerdo Global Modernizado en sus tres dimensiones: económica, social y ambiental. Además, incorpora los principales compromisos internacionales en materia ambiental de los que México y la Unión Europea son parte, entre los que destacan el Convenio sobre la Diversidad Biológica de 1992; la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres de 1973; la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y el Acuerdo de París sobre cambio climático, cuyos enfoques de mitigación y adaptación constituyen la columna vertebral del capítulo de protección ambiental. El texto incorpora principios y acciones orientados a integrar el desarrollo sostenible y la protección ambiental en el comercio entre ambas partes, promoviendo el crecimiento inclusivo y la economía circular. Asimismo, las partes se comprometieron a no derogar ni debilitar su legislación ambiental con el fin de fomentar el comercio o la inversión, una práctica que históricamente ha surgido de la ponderación entre los beneficios económicos y sociales, y la protección del medio ambiente. El Acuerdo también impulsa el comercio de tecnologías bajas en carbono y de energías renovables como herramientas para mitigar el cambio climático. Además, promueve medidas para combatir el tráfico ilegal de especies, fortalecer su conservación y fomentar la cooperación internacional en materia de biodiversidad. Inversiones verdes La Unión Europea anunció inversiones por 5000 millones de euros destinadas al desarrollo de energías limpias, infraestructura, movilidad e industria farmacéutica. Estas inversiones se enmarcan en la iniciativa Global Gateway y contribuirán al fortalecimiento del Plan México mediante proyectos de generación eólica y solar, así como de movilidad sustentable y desarrollo tecnológico. Por su parte, el Banco Europeo de Inversiones firmó un memorando de entendimiento con la Secretaría de Energía y concretó una operación financiera por 150 millones de euros con Banco Nacional de Comercio Exterior para proyectos de transmisión y distribución eléctrica. Estas acciones respaldan iniciativas de generación de energía renovable y fomentan las inversiones verdes en infraestructura eléctrica. Protección de la pesca Casi un tercio de las especies pesqueras de interés comercial en México se encuentra en condiciones de sobrepesca, lo que ha tenido efectos significativos sobre la biodiversidad marina y la seguridad alimentaria de las comunidades costeras. Ante esta situación, México y la Unión Europea se comprometen a proteger los ecosistemas marinos y a adoptar medidas para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, con el propósito de hacer frente a la sobrepesca y al uso insostenible de los recursos pesqueros. Asimismo, acuerdan incorporar mecanismos para excluir de los flujos comerciales los productos provenientes de este tipo de actividades y fortalecer la cooperación y el intercambio de información en la materia. El Acuerdo Global Modernizado también condiciona el acceso preferencial al comercio al cumplimiento de normas ambientales acordes con los estándares internacionales de sostenibilidad y trazabilidad exigidos por el mercado europeo. En consecuencia, México deberá fortalecer sus prácticas pesqueras y los mecanismos de control y certificación del sector si busca aprovechar plenamente los beneficios derivados de la liberalización arancelaria. Protección de los bosques La pérdida de hábitats derivada de la deforestación contribuye a la desertificación y agrava los efectos del cambio climático. En este contexto, la gestión forestal constituye uno de los avances más relevantes del Acuerdo Global Modernizado, ya que establece la obligación de acreditar que los productos comercializados están libres de deforestación. En otras palabras, México debe garantizar que las mercancías que exporta a la Unión Europea no han contribuido a la destrucción ni a la degradación de bosques primarios. Para ello, los exportadores deberán cumplir con un riguroso proceso de diligencia debida que comprende tres etapas: la recopilación de información, incluidas las coordenadas de geolocalización de las áreas de producción; la evaluación de riesgos a lo largo de la cadena de suministro, y, en caso de detectarse riesgos, la adopción de medidas de mitigación. Con estas disposiciones, ambas partes buscan reducir su huella ecológica, mitigar el cambio climático y proteger la biodiversidad. México debe garantizar que las mercancías que exporta a la Unión Europea no han contribuido a la destrucción ni a la degradación de bosques primarios. Asimismo, el reglamento (UE) 2023/1115 prohíbe la importación y la comercialización en la Unión Europea de productos básicos procedentes de tierras deforestadas o degradadas después del 31 de diciembre de 2020. Entre los productos sujetos a esta regulación se encuentran el ganado bovino —incluidas carnes y pieles—, el cacao, el café, la palma aceitera, el caucho, la soja y la madera. En consecuencia, México reafirma en el Acuerdo su compromiso de seguir aplicando medidas para combatir la tala ilegal y el comercio asociado. Cabe señalar que el país ya cuenta con diversas certificaciones internacionales, entre ellas las otorgadas por la Rainforest Alliance para la producción de
Más estándares, pero menos mecanismos de cumplimiento Alicia Gutiérrez González Junio 2026 Una colaboración de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México El Acuerdo Modernizado de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación México-Unión Europea (Acuerdo Global Modernizado), firmado el 22 de mayo de 2026, incorpora la protección ambiental en su capítulo 26, titulado “Comercio y Desarrollo Sostenible”. Dicho Acuerdo es el marco jurídico que regula las relaciones políticas, de cooperación, económicas y comerciales entre México y los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea. Además, actualiza el Acuerdo Global de 2000 y constituye el primero de su tipo entre la Unión Europea y Latinoamérica, al responder a desafíos contemporáneos como el cambio climático, las cadenas de suministro, el desarrollo incluyente y la digitalización, entre otros. El proceso de modernización se desarrolló entre 2016 y 2025. El Acuerdo Global Modernizado se estructura en tres pilares: el diálogo político, la cooperación y la relación económica. Se trata de un acuerdo de vanguardia, sustentado en valores compartidos como la dignidad humana, la gobernanza democrática y el respeto al Estado de derecho. Asimismo, promueve un sistema multilateral basado en el Derecho Internacional para hacer frente a retos mundiales comunes. Desarrollo sostenible El desarrollo sostenible es uno de los principios rectores del Acuerdo Global Modernizado en sus tres dimensiones: económica, social y ambiental. Además, incorpora los principales compromisos internacionales en materia ambiental de los que México y la Unión Europea son parte, entre los que destacan el Convenio sobre la Diversidad Biológica de 1992; la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres de 1973; la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y el Acuerdo de París sobre cambio climático, cuyos enfoques de mitigación y adaptación constituyen la columna vertebral del capítulo de protección ambiental. El texto incorpora principios y acciones orientados a integrar el desarrollo sostenible y la protección ambiental en el comercio entre ambas partes, promoviendo el crecimiento inclusivo y la economía circular. Asimismo, las partes se comprometieron a no derogar ni debilitar su legislación ambiental con el fin de fomentar el comercio o la inversión, una práctica que históricamente ha surgido de la ponderación entre los beneficios económicos y sociales, y la protección del medio ambiente. El Acuerdo también impulsa el comercio de tecnologías bajas en carbono y de energías renovables como herramientas para mitigar el cambio climático. Además, promueve medidas para combatir el tráfico ilegal de especies, fortalecer su conservación y fomentar la cooperación internacional en materia de biodiversidad. Inversiones verdes La Unión Europea anunció inversiones por 5000 millones de euros destinadas al desarrollo de energías limpias, infraestructura, movilidad e industria farmacéutica. Estas inversiones se enmarcan en la iniciativa Global Gateway y contribuirán al fortalecimiento del Plan México mediante proyectos de generación eólica y solar, así como de movilidad sustentable y desarrollo tecnológico. Por su parte, el Banco Europeo de Inversiones firmó un memorando de entendimiento con la Secretaría de Energía y concretó una operación financiera por 150 millones de euros con Banco Nacional de Comercio Exterior para proyectos de transmisión y distribución eléctrica. Estas acciones respaldan iniciativas de generación de energía renovable y fomentan las inversiones verdes en infraestructura eléctrica. Protección de la pesca Casi un tercio de las especies pesqueras de interés comercial en México se encuentra en condiciones de sobrepesca, lo que ha tenido efectos significativos sobre la biodiversidad marina y la seguridad alimentaria de las comunidades costeras. Ante esta situación, México y la Unión Europea se comprometen a proteger los ecosistemas marinos y a adoptar medidas para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, con el propósito de hacer frente a la sobrepesca y al uso insostenible de los recursos pesqueros. Asimismo, acuerdan incorporar mecanismos para excluir de los flujos comerciales los productos provenientes de este tipo de actividades y fortalecer la cooperación y el intercambio de información en la materia. El Acuerdo Global Modernizado también condiciona el acceso preferencial al comercio al cumplimiento de normas ambientales acordes con los estándares internacionales de sostenibilidad y trazabilidad exigidos por el mercado europeo. En consecuencia, México deberá fortalecer sus prácticas pesqueras y los mecanismos de control y certificación del sector si busca aprovechar plenamente los beneficios derivados de la liberalización arancelaria. Protección de los bosques La pérdida de hábitats derivada de la deforestación contribuye a la desertificación y agrava los efectos del cambio climático. En este contexto, la gestión forestal constituye uno de los avances más relevantes del Acuerdo Global Modernizado, ya que establece la obligación de acreditar que los productos comercializados están libres de deforestación. En otras palabras, México debe garantizar que las mercancías que exporta a la Unión Europea no han contribuido a la destrucción ni a la degradación de bosques primarios. Para ello, los exportadores deberán cumplir con un riguroso proceso de diligencia debida que comprende tres etapas: la recopilación de información, incluidas las coordenadas de geolocalización de las áreas de producción; la evaluación de riesgos a lo largo de la cadena de suministro, y, en caso de detectarse riesgos, la adopción de medidas de mitigación. Con estas disposiciones, ambas partes buscan reducir su huella ecológica, mitigar el cambio climático y proteger la biodiversidad. México debe garantizar que las mercancías que exporta a la Unión Europea no han contribuido a la destrucción ni a la degradación de bosques primarios. Asimismo, el reglamento (UE) 2023/1115 prohíbe la importación y la comercialización en la Unión Europea de productos básicos procedentes de tierras deforestadas o degradadas después del 31 de diciembre de 2020. Entre los productos sujetos a esta regulación se encuentran el ganado bovino —incluidas carnes y pieles—, el cacao, el café, la palma aceitera, el caucho, la soja y la madera. En consecuencia, México reafirma en el Acuerdo su compromiso de seguir aplicando medidas para combatir la tala ilegal y el comercio asociado. Cabe señalar que el país ya cuenta con diversas certificaciones internacionales, entre ellas las otorgadas por la Rainforest Alliance para la producción de Read More
