Richard Feinberg Como documentan los autores de este volumen exhaustivo, el comercio de cocaína se ha expandido mundialmente en los últimos años, yendo más allá de su base tradicional de consumidores en Estados Unidos hacia Europa, África y, en menor medida, Asia. Décadas de presión por parte de Washington no han erradicado el negocio del cultivo de hojas de coca ni la fabricación de cocaína en Latinoamérica; más bien, el comercio se ha extendido a cada vez más países de la región, incluidos Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela. Una lección para los formuladores de políticas públicas es clara: cerrar rutas de envío en un lugar —por ejemplo, el mar Caribe— solo obligará a los traficantes de drogas, ágiles y adaptables, a encontrar nuevas rutas. Espectaculares acciones policiales, como matar o extraditar a capos del narcotráfico, han fragmentado, pero no reducido, este lucrativo negocio, cuyo valor se estima en más de 100 000 millones de dólares al año. Un autor señala que la cocaína es mucho menos letal y adictiva que la heroína o los opioides sintéticos —como el fentanilo—, y cuestiona por qué Estados Unidos ha destinado recursos desproporcionados al control de drogas para suprimirla.
Richard Feinberg Como documentan los autores de este volumen exhaustivo, el comercio de cocaína se ha expandido mundialmente en los últimos años, yendo más allá de su base tradicional de consumidores en Estados Unidos hacia Europa, África y, en menor medida, Asia. Décadas de presión por parte de Washington no han erradicado el negocio del cultivo de hojas de coca ni la fabricación de cocaína en Latinoamérica; más bien, el comercio se ha extendido a cada vez más países de la región, incluidos Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela. Una lección para los formuladores de políticas públicas es clara: cerrar rutas de envío en un lugar —por ejemplo, el mar Caribe— solo obligará a los traficantes de drogas, ágiles y adaptables, a encontrar nuevas rutas. Espectaculares acciones policiales, como matar o extraditar a capos del narcotráfico, han fragmentado, pero no reducido, este lucrativo negocio, cuyo valor se estima en más de 100 000 millones de dólares al año. Un autor señala que la cocaína es mucho menos letal y adictiva que la heroína o los opioides sintéticos —como el fentanilo—, y cuestiona por qué Estados Unidos ha destinado recursos desproporcionados al control de drogas para suprimirla. Read More
