En las últimas décadas, casi es superfluo decirlo, la desaparición del neo-tomismo ha sido ampliamente anunciada y, a veces ruidosamente proclamada. Ya en 1965 la editorial de una publicación semanal ampliamente consultada, contemplada, contemplaba la anulación de una “síntesis aristotélico-tomista” y llamaba a su reemplazo.
Desde entonces se defiende vigorosamente a la fenomenología como su sucesora, al tiempo que se sugieren el existencialismo cristiano de Gabriel Marcel, varios modelos de personalismo, filosofías semánticas y lingüísticas, el creacionismo, ciertos tipos de hegelianismo y aun de marxismo.
En las últimas décadas, casi es superfluo decirlo, la desaparición del neo-tomismo ha sido ampliamente anunciada y, a veces ruidosamente proclamada. Ya en 1965 la editorial de una publicación semanal ampliamente consultada, contemplada, contemplaba la anulación de una “síntesis aristotélico-tomista” y llamaba a su reemplazo.Desde entonces se defiende vigorosamente a la fenomenología como su sucesora, al tiempo que se sugieren el existencialismo cristiano de Gabriel Marcel, varios modelos de personalismo, filosofías semánticas y lingüísticas, el creacionismo, ciertos tipos de hegelianismo y aun de marxismo. Read More
