El regreso a la polémica sobre la cesión territorial mexicana que dio origen a la frontera entre Estados Unidos y México María Elena Pompa Dávalos Marzo 2026 Una colaboración de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales La política exterior estadounidense se ha redefinido a partir de la Estrategia de Seguridad Nacional publicada por el gobierno actual y del denominado Corolario Trump, dados a conocer entre octubre y diciembre de 2025. Ambos documentos constituyen la base para fortalecer la paz y la seguridad hemisféricas mediante el acceso a las rutas marítimas, la soberanía económica, la defensa, el control migratorio y el combate a las amenazas extracontinentales. Sin duda, estos elementos remiten a principios presentes en la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto del siglo XIX, que contribuyeron a posicionar a Estados Unidos, primero, como una potencia media y, posteriormente, como una potencia hegemónica que lideró el orden liberal internacional a partir de la Guerra Fría. En esa narrativa de exaltación nacionalista y de memoria histórica pueden enmarcarse los distintos pronunciamientos oficiales sobre los aniversarios de las contiendas que Estados Unidos ha librado desde el inicio de su movimiento de independencia, el 4 de julio de 1776. En 2026 se conmemora el primer cuarto de milenio de su nacimiento como Estado y, por ello, en la página oficial de la Casa Blanca se incluye una sección denominada “America 250”, destinada a compartir el análisis de estos acontecimientos desde la óptica del siglo XXI. El Tratado de Guadalupe Hidalgo En este orden de ideas, el 2 de febrero de 2026 se publicó un mensaje presidencial con motivo del 178 aniversario de la “victoria legendaria” de Estados Unidos en la guerra contra México. En él se señala que la confrontación comenzó en la frontera entre Texas y México tras una emboscada atribuida a este último país, que dejó un saldo de once soldados estadounidenses muertos. Estos hechos condujeron a que el presidente James K. Polk declarara la guerra en mayo de 1846, con el argumento de defender la soberanía nacional. Si bien los datos históricos son, en lo esencial, precisos, conviene matizar que para entonces no existía un límite fronterizo claramente establecido, debido en parte a la prolongada controversia territorial y a las disputas sobre la delimitación heredada tras el Tratado Adams‑Onís de 1819. Por su parte, el Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América (mejor conocido como el Tratado de Guadalupe Hidalgo), firmado el 2 de febrero de 1848, estableció el cese de las hostilidades armadas que se habían prolongado por casi 2 años, tras episodios como el control de las aduanas de Tampico y Veracruz, y la invasión de la capital mexicana. En su artículo 5 se oficializó la cesión de los entonces territorios de Nuevo México y Alta California, cuya extensión aproximada ascendía a 2.3 millones de kilómetros cuadrados. De esta manera, el Tratado fijó la frontera terrestre entre Estados Unidos y México a lo largo de unos 3152 kilómetros, tomando como referencia el río Bravo (también conocido como río Grande). No obstante, su delimitación no estuvo exenta de dificultades en los años posteriores, debido a los trabajos de las comisiones de límites, al progresivo cambio de cauce del río, a las repatriaciones de población y a las incursiones indígenas, entre otros factores. Cabe resaltar que la vigencia del Tratado de Guadalupe Hidalgo, complementado posteriormente por el Tratado de La Mesilla (diciembre de 1853), mantiene hasta hoy el tema de la porosidad fronteriza como un asunto álgido en la relación bilateral, dada la intensa interacción de millones de ciudadanos de ambas nacionalidades que cruzan y conviven diariamente en los diez estados que integran la región fronteriza. “Un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”: Harry S. Truman En el siglo XX, durante los gobiernos posrevolucionarios, la posición antiestadounidense entre amplios sectores de la sociedad mexicana fue una constante. Esta tendencia comenzó a disminuir a partir de la declaración de guerra a las potencias del Eje, durante la Segunda Guerra Mundial en 1942, por parte del gobierno de Manuel Ávila Camacho, como respuesta a los ataques de submarinos alemanes contra cinco embarcaciones petroleras mexicanas entre mayo y septiembre de ese año. Posteriormente se produjo un acercamiento bilateral con Estados Unidos en el marco de la Política del Buen Vecino. Este proceso se materializó en la reunión entre los presidentes Franklin D. Roosevelt y Manuel Ávila Camacho en Monterrey. El acto de provocación puede interpretarse como parte de una diplomacia coercitiva que poco contribuye a la relación bilateral. Lo anterior permitió que, a principios de la Guerra Fría, Miguel Alemán Valdés recibiera a Harry S. Truman en la Ciudad de México, el 4 de marzo de 1947. Aunque los temas de la agenda se centraron en asuntos económicos y de seguridad, así como en el Programa Bracero, el mandatario estadounidense solicitó visitar el entonces monumento a la Batalla de Chapultepec, donde montó guardia y declaró que “un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”, tras lo cual colocó una corona de flores. El gesto fue mal recibido por amplios sectores de la población y, como medida para contener las críticas, Alemán Valdés encomendó la construcción del actual Monumento a los Niños Héroes, en honor a los cadetes del Heroico Colegio Militar que murieron durante la defensa del Castillo de Chapultepec frente al ejército estadounidense. En el conjunto destacan la escultura que simboliza a la Patria y las seis columnas blancas que se erigen a las faldas del Castillo. La obra fue inaugurada el 13 de septiembre de 1952. El hemisferio americano en el tablero geopolítico actual Las publicaciones diarias del presidente Donald Trump en la red social Truth Social se dirigen, en gran medida, a su base electoral, al utilizarse este espacio como una línea directa de comunicación desde la cual se generan polémicas. La conmemoración de la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo es un claro ejemplo de ello, pues se trata de una
El regreso a la polémica sobre la cesión territorial mexicana que dio origen a la frontera entre Estados Unidos y México María Elena Pompa Dávalos Marzo 2026 Una colaboración de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales La política exterior estadounidense se ha redefinido a partir de la Estrategia de Seguridad Nacional publicada por el gobierno actual y del denominado Corolario Trump, dados a conocer entre octubre y diciembre de 2025. Ambos documentos constituyen la base para fortalecer la paz y la seguridad hemisféricas mediante el acceso a las rutas marítimas, la soberanía económica, la defensa, el control migratorio y el combate a las amenazas extracontinentales. Sin duda, estos elementos remiten a principios presentes en la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto del siglo XIX, que contribuyeron a posicionar a Estados Unidos, primero, como una potencia media y, posteriormente, como una potencia hegemónica que lideró el orden liberal internacional a partir de la Guerra Fría. En esa narrativa de exaltación nacionalista y de memoria histórica pueden enmarcarse los distintos pronunciamientos oficiales sobre los aniversarios de las contiendas que Estados Unidos ha librado desde el inicio de su movimiento de independencia, el 4 de julio de 1776. En 2026 se conmemora el primer cuarto de milenio de su nacimiento como Estado y, por ello, en la página oficial de la Casa Blanca se incluye una sección denominada “America 250”, destinada a compartir el análisis de estos acontecimientos desde la óptica del siglo XXI. El Tratado de Guadalupe Hidalgo En este orden de ideas, el 2 de febrero de 2026 se publicó un mensaje presidencial con motivo del 178 aniversario de la “victoria legendaria” de Estados Unidos en la guerra contra México. En él se señala que la confrontación comenzó en la frontera entre Texas y México tras una emboscada atribuida a este último país, que dejó un saldo de once soldados estadounidenses muertos. Estos hechos condujeron a que el presidente James K. Polk declarara la guerra en mayo de 1846, con el argumento de defender la soberanía nacional. Si bien los datos históricos son, en lo esencial, precisos, conviene matizar que para entonces no existía un límite fronterizo claramente establecido, debido en parte a la prolongada controversia territorial y a las disputas sobre la delimitación heredada tras el Tratado Adams‑Onís de 1819. Por su parte, el Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América (mejor conocido como el Tratado de Guadalupe Hidalgo), firmado el 2 de febrero de 1848, estableció el cese de las hostilidades armadas que se habían prolongado por casi 2 años, tras episodios como el control de las aduanas de Tampico y Veracruz, y la invasión de la capital mexicana. En su artículo 5 se oficializó la cesión de los entonces territorios de Nuevo México y Alta California, cuya extensión aproximada ascendía a 2.3 millones de kilómetros cuadrados. De esta manera, el Tratado fijó la frontera terrestre entre Estados Unidos y México a lo largo de unos 3152 kilómetros, tomando como referencia el río Bravo (también conocido como río Grande). No obstante, su delimitación no estuvo exenta de dificultades en los años posteriores, debido a los trabajos de las comisiones de límites, al progresivo cambio de cauce del río, a las repatriaciones de población y a las incursiones indígenas, entre otros factores. Cabe resaltar que la vigencia del Tratado de Guadalupe Hidalgo, complementado posteriormente por el Tratado de La Mesilla (diciembre de 1853), mantiene hasta hoy el tema de la porosidad fronteriza como un asunto álgido en la relación bilateral, dada la intensa interacción de millones de ciudadanos de ambas nacionalidades que cruzan y conviven diariamente en los diez estados que integran la región fronteriza. “Un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”: Harry S. Truman En el siglo XX, durante los gobiernos posrevolucionarios, la posición antiestadounidense entre amplios sectores de la sociedad mexicana fue una constante. Esta tendencia comenzó a disminuir a partir de la declaración de guerra a las potencias del Eje, durante la Segunda Guerra Mundial en 1942, por parte del gobierno de Manuel Ávila Camacho, como respuesta a los ataques de submarinos alemanes contra cinco embarcaciones petroleras mexicanas entre mayo y septiembre de ese año. Posteriormente se produjo un acercamiento bilateral con Estados Unidos en el marco de la Política del Buen Vecino. Este proceso se materializó en la reunión entre los presidentes Franklin D. Roosevelt y Manuel Ávila Camacho en Monterrey. El acto de provocación puede interpretarse como parte de una diplomacia coercitiva que poco contribuye a la relación bilateral. Lo anterior permitió que, a principios de la Guerra Fría, Miguel Alemán Valdés recibiera a Harry S. Truman en la Ciudad de México, el 4 de marzo de 1947. Aunque los temas de la agenda se centraron en asuntos económicos y de seguridad, así como en el Programa Bracero, el mandatario estadounidense solicitó visitar el entonces monumento a la Batalla de Chapultepec, donde montó guardia y declaró que “un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio”, tras lo cual colocó una corona de flores. El gesto fue mal recibido por amplios sectores de la población y, como medida para contener las críticas, Alemán Valdés encomendó la construcción del actual Monumento a los Niños Héroes, en honor a los cadetes del Heroico Colegio Militar que murieron durante la defensa del Castillo de Chapultepec frente al ejército estadounidense. En el conjunto destacan la escultura que simboliza a la Patria y las seis columnas blancas que se erigen a las faldas del Castillo. La obra fue inaugurada el 13 de septiembre de 1952. El hemisferio americano en el tablero geopolítico actual Las publicaciones diarias del presidente Donald Trump en la red social Truth Social se dirigen, en gran medida, a su base electoral, al utilizarse este espacio como una línea directa de comunicación desde la cual se generan polémicas. La conmemoración de la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo es un claro ejemplo de ello, pues se trata de una Read More
