Reacciones iniciales a la escalada de agresiones entre Estados Unidos, Israel e Irán César J. Mejías Febrero 2026 En el contexto del mes sagrado del Ramadán en el calendario islámico, el sábado 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron de manera coordinada un “ataque preventivo” contra Irán. Se reportaron explosiones en su capital, Teherán, así como en Isfahán, Kermanshah y Qom. La reacción fue inmediata: Irán respondió con ataques de represalia contra bases estadounidenses en la región, particularmente en Arabia Saudita, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Sin duda, se trata de una nueva escalada en las tensiones en el Medio Oriente, con una tendencia a su regionalización y cuyas repercusiones en el mediano y largo plazo aún están por definirse. Asimismo, algunos medios de comunicación informaron sobre explosiones en Jerusalén y Haifa, mientras que las autoridades en Tel Aviv declararon 48 horas de estado de emergencia. Estas acciones tienen como antecedente inmediato el amplio despliegue naval de Estados Unidos en el Medio Oriente desde hace aproximadamente un mes, encabezado por los portaviones Abraham Lincoln y Gerald Ford, que fueron trasladados a la región junto con un considerable contingente militar, cuya preparación se extendió durante varios meses. Como telón de fondo se encuentran también las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre su programa nuclear, reanudadas en 2026 bajo la mediación de Omán. Hasta el momento se habían celebrado tres rondas de diálogo; la última estaba prevista en Viena, pero quedó en suspenso debido a los recientes acontecimientos en la región. Las reacciones ante esta nueva escalada de violencia en la región no se han hecho esperar. Diversas capitales han emitido declaraciones al respecto, mientras que los mercados bursátiles han comenzado a mostrar nerviosismo por el posible impacto en el sector energético, con el consecuente aumento en los precios del petróleo y el gas. También crecen los temores de que una profundización de la crisis afecte el flujo de crudo desde la zona, particularmente ante un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz, estratégico para el mercado petrolero internacional. Asimismo, varias aerolíneas han suspendido sus vuelos hacia la región y algunos gobiernos han exhortado a sus ciudadanos a abandonarla por razones de seguridad. El Departamento de Guerra de Estados Unidos denominó Operación Furia Épica a estas acciones militares contra Irán, las cuales constituyen una continuación de los ataques contra sus instalaciones nucleares iniciados en junio de 2025, tras la Operación Martillo de Medianoche. Aquella ofensiva afectó los complejos nucleares de Fordow, Isfahán y Natanz, ubicados en el centro del país. El presidente estadounidense Donald Trump emitió un mensaje al inicio de los ataques en el que afirmó: “Vamos a destruir sus misiles y arrasar por completo su industria misilística. Será totalmente aniquilada de nuevo. Vamos a destruir su armada. (…) Al gran y orgulloso pueblo de Irán le digo que la hora de su libertad está cerca”. Reacciones regionales Irán De manera inmediata, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó lo que calificó como brutales agresiones de Estados Unidos e Israel y señaló que: “Los ataques aéreos perpetrados por el régimen sionista y Estados Unidos contra Irán constituyen una violación del artículo 2(4) de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y un claro acto de agresión armada contra la República Islámica de Irán. Responder a esta agresión es un derecho legítimo de Irán, según el artículo 51 de la Carta de la ONU, y las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán emplearán todas sus capacidades y recursos para contrarrestar esta agresión criminal y repeler la hostilidad del enemigo”. Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que su país hará uso de todos los medios militares a su alcance en ejercicio de su derecho a la autodefensa. Señaló que esta posición fue comunicada a sus homólogos de la región, con quienes sostuvo conversaciones tras los ataques. Omán Por su parte, el Ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien había estado mediando en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y viajó recientemente a Washington, lamentó la oleada de ataques estadounidenses e israelíes. Asimismo, instó al gobierno estadounidense a evitar una mayor implicación en el conflicto y expresó su consternación, al señalar que “una vez más, las negociaciones activas y serias han sido socavadas”. Arabia Saudita Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudita expresó su rechazo a las agresiones iraníes contra algunos países del golfo Pérsico. En un comunicado, señaló que “Arabia Saudita condena la flagrante agresión de Irán y las violaciones de la soberanía” de Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Kuwait. Asimismo, manifestó su plena solidaridad con esos Estados y advirtió sobre las graves consecuencias que podrían derivarse si tales violaciones del Derecho Internacional continúan. También, el gobierno saudita condenó enérgicamente lo que calificó como ataques flagrantes y cobardes de Irán contra las regiones de Riad y la Provincia Oriental, los cuales —según indicó— fueron repelidos. Frente a esta agresión que considera injustificada, el Reino afirmó que adoptará las medidas necesarias para salvaguardar su seguridad y proteger su territorio, así como a sus ciudadanos y residentes, incluida la posibilidad de responder a la agresión. Turquía La Cancillería turca, por medio de un comunicado, expresó su “preocupación por cualquier acción que viole el Derecho Internacional y amenace la vida de inocentes civiles, y condena cualquier provocación que pueda conducir a una escalada de violencia, haciendo un llamado a todas las partas a cesar los ataques inmediatamente”. Asimismo, el gobierno de Turquía expresó que los asuntos regionales deben ser resueltos a través de medios pacíficos, reiterando su disposición de apoyar en la mediación. Reacciones Internacionales Rusia condena los ataques y expresa su preocupación Las reacciones de Rusia no se hicieron esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia expresó, por medio de un comunicado, que: “El alcance y la naturaleza de los preparativos militares, políticos y propagandísticos que precedieron a esta temeraria acción, incluido el despliegue de importantes
Reacciones iniciales a la escalada de agresiones entre Estados Unidos, Israel e Irán César J. Mejías Febrero 2026 En el contexto del mes sagrado del Ramadán en el calendario islámico, el sábado 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron de manera coordinada un “ataque preventivo” contra Irán. Se reportaron explosiones en su capital, Teherán, así como en Isfahán, Kermanshah y Qom. La reacción fue inmediata: Irán respondió con ataques de represalia contra bases estadounidenses en la región, particularmente en Arabia Saudita, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Sin duda, se trata de una nueva escalada en las tensiones en el Medio Oriente, con una tendencia a su regionalización y cuyas repercusiones en el mediano y largo plazo aún están por definirse. Asimismo, algunos medios de comunicación informaron sobre explosiones en Jerusalén y Haifa, mientras que las autoridades en Tel Aviv declararon 48 horas de estado de emergencia. Estas acciones tienen como antecedente inmediato el amplio despliegue naval de Estados Unidos en el Medio Oriente desde hace aproximadamente un mes, encabezado por los portaviones Abraham Lincoln y Gerald Ford, que fueron trasladados a la región junto con un considerable contingente militar, cuya preparación se extendió durante varios meses. Como telón de fondo se encuentran también las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre su programa nuclear, reanudadas en 2026 bajo la mediación de Omán. Hasta el momento se habían celebrado tres rondas de diálogo; la última estaba prevista en Viena, pero quedó en suspenso debido a los recientes acontecimientos en la región. Las reacciones ante esta nueva escalada de violencia en la región no se han hecho esperar. Diversas capitales han emitido declaraciones al respecto, mientras que los mercados bursátiles han comenzado a mostrar nerviosismo por el posible impacto en el sector energético, con el consecuente aumento en los precios del petróleo y el gas. También crecen los temores de que una profundización de la crisis afecte el flujo de crudo desde la zona, particularmente ante un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz, estratégico para el mercado petrolero internacional. Asimismo, varias aerolíneas han suspendido sus vuelos hacia la región y algunos gobiernos han exhortado a sus ciudadanos a abandonarla por razones de seguridad. El Departamento de Guerra de Estados Unidos denominó Operación Furia Épica a estas acciones militares contra Irán, las cuales constituyen una continuación de los ataques contra sus instalaciones nucleares iniciados en junio de 2025, tras la Operación Martillo de Medianoche. Aquella ofensiva afectó los complejos nucleares de Fordow, Isfahán y Natanz, ubicados en el centro del país. El presidente estadounidense Donald Trump emitió un mensaje al inicio de los ataques en el que afirmó: “Vamos a destruir sus misiles y arrasar por completo su industria misilística. Será totalmente aniquilada de nuevo. Vamos a destruir su armada. (…) Al gran y orgulloso pueblo de Irán le digo que la hora de su libertad está cerca”. Reacciones regionales Irán De manera inmediata, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó lo que calificó como brutales agresiones de Estados Unidos e Israel y señaló que: “Los ataques aéreos perpetrados por el régimen sionista y Estados Unidos contra Irán constituyen una violación del artículo 2(4) de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y un claro acto de agresión armada contra la República Islámica de Irán. Responder a esta agresión es un derecho legítimo de Irán, según el artículo 51 de la Carta de la ONU, y las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán emplearán todas sus capacidades y recursos para contrarrestar esta agresión criminal y repeler la hostilidad del enemigo”. Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que su país hará uso de todos los medios militares a su alcance en ejercicio de su derecho a la autodefensa. Señaló que esta posición fue comunicada a sus homólogos de la región, con quienes sostuvo conversaciones tras los ataques. Omán Por su parte, el Ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien había estado mediando en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y viajó recientemente a Washington, lamentó la oleada de ataques estadounidenses e israelíes. Asimismo, instó al gobierno estadounidense a evitar una mayor implicación en el conflicto y expresó su consternación, al señalar que “una vez más, las negociaciones activas y serias han sido socavadas”. Arabia Saudita Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudita expresó su rechazo a las agresiones iraníes contra algunos países del golfo Pérsico. En un comunicado, señaló que “Arabia Saudita condena la flagrante agresión de Irán y las violaciones de la soberanía” de Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Kuwait. Asimismo, manifestó su plena solidaridad con esos Estados y advirtió sobre las graves consecuencias que podrían derivarse si tales violaciones del Derecho Internacional continúan. También, el gobierno saudita condenó enérgicamente lo que calificó como ataques flagrantes y cobardes de Irán contra las regiones de Riad y la Provincia Oriental, los cuales —según indicó— fueron repelidos. Frente a esta agresión que considera injustificada, el Reino afirmó que adoptará las medidas necesarias para salvaguardar su seguridad y proteger su territorio, así como a sus ciudadanos y residentes, incluida la posibilidad de responder a la agresión. Turquía La Cancillería turca, por medio de un comunicado, expresó su “preocupación por cualquier acción que viole el Derecho Internacional y amenace la vida de inocentes civiles, y condena cualquier provocación que pueda conducir a una escalada de violencia, haciendo un llamado a todas las partas a cesar los ataques inmediatamente”. Asimismo, el gobierno de Turquía expresó que los asuntos regionales deben ser resueltos a través de medios pacíficos, reiterando su disposición de apoyar en la mediación. Reacciones Internacionales Rusia condena los ataques y expresa su preocupación Las reacciones de Rusia no se hicieron esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia expresó, por medio de un comunicado, que: “El alcance y la naturaleza de los preparativos militares, políticos y propagandísticos que precedieron a esta temeraria acción, incluido el despliegue de importantes Read More
