

En las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, el regreso a clases ya comenzó. Antes de que millones de estudiantes vuelvan a las aulas, padres y madres recorren papelerías, bodegas y puestos con la lista de útiles escolares en una mano y una calculadora mental (o la del celular) en la otra. Sobre los mostradores en mercados, establecimientos y la calle, conviven marcas conocidas por generaciones de mexicanos —Dixon, Vinci, Politec, Cuadernos Estrella y Barrilito— con una oferta creciente de productos procedentes de China. Cuadernos, lápices, gomas, colores, estuches, mochilas, plumas, tijeras y juegos de geometría compiten principalmente por precio, justo cuando las familias enfrentan un regreso a clases 2026 más caro.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) estima que el equipamiento escolar básico puede alcanzar 12 mil 422.06 pesos por estudiante, un incremento de 13.8% frente a los 10 mil 916.02 pesos calculados en 2025. Mientras los padres buscan ahorrar, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) advierte que la entrada masiva de útiles de origen chino podría reducir entre 30% y 50% las ventas del comercio formal, particularmente en corredores tradicionales como las calles de Mesones y República de El Salvador.
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Así, el regreso a clases se ha convertido en una batalla entre precio, calidad, personajes de moda, tradición de marca y capacidad de compra.
¿Cuánto gastarán los padres en el regreso a clases 2026?
La lista de útiles escolares representa solamente una parte del desembolso. Según las estimaciones de ANPEC, las familias pueden gastar hasta 12 mil 422.06 pesos por alumno al considerar cuatro conceptos básicos:
- Lista de útiles escolares: 3 mil 802.23 pesos.
- Uniformes y calzado: hasta 4 mil 895 pesos.
- Cuota escolar: aproximadamente 3 mil 200 pesos.
- Productos de limpieza: hasta 369.83 pesos.
El costo estimado de los útiles aumentó 12.3% respecto de 2025, cuando la misma lista representaba alrededor de 3 mil 386.03 pesos.
Entre los principales gastos aparecen seis cuadernos profesionales de cuadro chico, por 297.15 pesos; dos cuadernos de rayas, por 96.82 pesos; una caja de lápices del número dos, por 70.47 pesos; una caja de bolígrafos, por 76.90 pesos, y una caja de lápices de colores, por 78.51 pesos.
También se contemplan marcatextos, sacapuntas, gomas, tijeras, lápiz adhesivo, hojas blancas, juego de geometría, calculadora y mochila. Esta última puede representar aproximadamente 770 pesos.
El presupuesto crece al agregar guías de apoyo, materiales para forrar libros, diccionarios, cartulinas, papel cascarón, fomi, pinturas, cuadernos de dibujo, correctores y pegamento.
La presión económica tampoco termina cuando comienzan las clases. El transporte escolar puede costar cerca de 2 mil 500 pesos mensuales y el lunch otros mil 500 pesos. En conjunto, ambos conceptos añadirían alrededor de 4 mil pesos cada mes por estudiante.
¿Por qué los útiles escolares chinos ganan terreno?
Para muchas familias, la decisión comienza y termina en el precio. Canaco CDMX señala que algunos artículos chinos pueden costar hasta 70% menos que productos de marcas establecidas.
Esa diferencia resulta difícil de ignorar cuando una familia debe comprar útiles para dos o tres estudiantes. Una libreta, un estuche o una caja de colores puede parecer un ahorro pequeño de forma individual, pero adquiere otra dimensión al multiplicarse por todos los artículos de la lista escolar.
Los productos importados también han mejorado su capacidad para llamar la atención. En los corredores comerciales del Centro abundan artículos decorados con personajes y tendencias que dominan el entretenimiento infantil y juvenil: KPop Demon Hunters, Hello Kitty, Kuromi, princesas, Stitch de Disney y figuras inspiradas en los Labubu de Pop Mart.
Los diseños funcionan como un poderoso argumento de venta. Frente a dos libretas semejantes, el personaje favorito puede inclinar la elección de un niño, mientras el precio convence a los padres.
Una parte importante de esta mercancía no muestra elementos claros que permitan acreditar una licencia oficial. Eso no significa que todo artículo importado sea falsificado, pero sí obliga a revisar el empaque, la identidad del fabricante o importador, las advertencias de uso y los distintivos de la marca propietaria del personaje.
La ausencia de esos datos también dificulta ejercer garantías o identificar al responsable cuando el producto presenta una falla.
¿Cómo afectan los productos chinos a las papelerías mexicanas?
La Canaco CDMX prevé una derrama económica de 5 mil 870 millones de pesos por el regreso a clases en la capital, 6.3% más que durante la temporada anterior. Sin embargo, ese crecimiento no se distribuirá de manera uniforme.
De acuerdo con reportes recibidos por el organismo, comerciantes de calles tradicionalmente papeleras, como Mesones, registran reducciones de hasta 50% en sus ingresos de temporada.
La competencia no se limita a los mostradores. La Cámara sostiene que empresas mexicanas con décadas de operación han sido desplazadas por establecimientos dedicados a almacenar y comercializar mercancía asiática.
“Algunos comerciantes afiliados a la Cámara nos comentan que varios fabricantes nacionales han dejado de producir determinados artículos debido a esa competencia desleal. Esto complica la permanencia de productos hechos en México dentro del Centro Histórico”, señaló Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de Canaco CDMX.
El retorno de aproximadamente un millón 290 mil estudiantes de educación básica podría beneficiar a más de 35 mil unidades económicas en la capital. Sin embargo, el comercio formal compite contra mercancía de bajo precio que no siempre enfrenta los mismos costos de fabricación, importación, etiquetado, almacenamiento y cumplimiento normativo.
Lo barato puede salir caro
La Canaco CDMX sostiene que algunos útiles de menor calidad se rompen, se desgastan o se secan rápidamente, lo que obliga a reemplazarlos durante el ciclo escolar.
El ahorro inicial puede desaparecer si un bolígrafo deja de escribir, la punta de un lápiz se rompe constantemente, un sacapuntas se atasca, una goma se desgasta con rapidez o las hojas de un cuaderno se desprenden.
No obstante, tampoco debe asumirse que todos los artículos chinos son malos ni que todos los productos caros ofrecen mayor calidad. El estudio de Profeco demuestra que precio, país de origen y desempeño no siempre avanzan en la misma dirección.
Por ejemplo, la dependencia encontró cuadernos de alrededor de 29 pesos con una evaluación semejante a productos que costaban más de 80 pesos. También identificó un bolígrafo de 4.29 pesos por pieza que logró escribir 2 mil 803 metros, superando a alternativas considerablemente más costosas.
La diferencia está en comparar modelos específicos y no dejarse llevar solamente por el origen, el diseño o el precio.
¿Qué marcas mexicanas destacaron en el estudio de Profeco?
El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor analizó 94 útiles escolares de 30 marcas y realizó 11 mil 730 pruebas. La evaluación incluyó 17 cuadernos, 23 modelos de lápices de colores, 15 gomas, nueve juegos de geometría, 16 sacapuntas y 14 bolígrafos.
Varias marcas fabricadas en México o con una larga presencia industrial en el país consiguieron resultados sobresalientes.
Entre los cuadernos no plastificados, Scribe destacó como el mejor evaluado, mientras modelos de Estrella obtuvieron buenos resultados en resistencia de hojas y repelencia al agua.
En cuadernos plastificados, el First Class Cosido 9219, fabricado en México, obtuvo una calificación general Excelente y tuvo un precio promedio de solamente 29.40 pesos. También destacaron modelos de Norma, KIP, KIUT y Scribe.
En lápices de colores, el modelo Vinci Vividel Redondos, fabricado en México, obtuvo calificación Excelente en resistencia de la puntilla y se ubicó entre las opciones mejor evaluadas. Su precio promedio fue de 69.70 pesos por 12 piezas.
El bolígrafo BIC Cristal, también fabricado en México, alcanzó 2 mil 803 metros lineales de escritura y fue el producto de mayor duración entre los 14 analizados.
Los resultados muestran que existen opciones nacionales o fabricadas localmente capaces de competir tanto en precio como en desempeño.
¿Qué recomienda Profeco para ahorrar en útiles escolares?
Profeco recomienda comenzar por revisar los materiales del ciclo anterior. Cuadernos con hojas disponibles, reglas, juegos de geometría, tijeras, colores, lápices y mochilas pueden reutilizarse si continúan en buenas condiciones.
Reciclar útiles disminuye el desembolso familiar y reduce la generación de residuos. También evita comprar nuevamente productos que todavía conservan vida útil.
Antes de realizar las compras, la dependencia aconseja:
- Comparar precios en diferentes establecimientos.
- Revisar la cantidad de piezas contenidas en cada paquete.
- Evaluar el costo por unidad y no solamente el precio total.
- Comprobar que los productos no tengan rebabas, deformaciones o piezas sueltas.
- Verificar la información del fabricante o importador.
- Evitar elegir únicamente por el personaje o diseño del empaque.
- Solicitar comprobantes de compra para hacer válida una garantía.
- Adquirir los materiales de forma gradual cuando la escuela lo permita.
Canaco CDMX también recomienda acudir a comercios establecidos, pues ofrecen mayores posibilidades de reclamar ante defectos y respaldan empleos formales.
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