Riesgo político en Latinoamérica

Nuevo número de Foreign Affairs Latinoamérica Jordi Bacaria Colom Enero 2026 El riesgo político en Latinoamérica —título de la sección principal de esta edición— tiene que ver con la inseguridad, el crimen organizado y el narcotráfico, como apuntan Guillermo Fernández de Soto y Andrés Rugeles. Este se complementa con el riesgo actual derivado del intervencionismo y las injerencias de Estados Unidos por distintas vías, incluida la militar. El número inicia con el artículo de Sandra Bartels y Rut Diamint, quienes parten de la teoría sobre las instituciones de Douglas North para inferir que las transformaciones económicas, sociales y políticas solo ocurren si se acompañan de cambios fundamentales en la estructura de las reglas y en los incentivos institucionales. Además, se preguntan si Latinoamérica cuenta con el personal y su correspondiente liderazgo para llevar a cabo estos cambios. En países donde se intentó reformar a las instituciones no se logró fortalecer la transparencia ni frenar la corrupción. El papel de los parlamentos en la gobernanza de los países latinoamericanos suele ser moderado y, a menudo, disfuncional, debido a las deficiencias de las legislaturas. Destacan que el fortalecimiento de las instituciones genera una buena gobernanza, pues es una herramienta fundamental para la toma de decisiones, cuyos beneficios son esenciales para el mayor bienestar de un país y una mejor calidad de vida de sus ciudadanos; es decir, para una buena democracia. Al cierre de esta edición, Venezuela está en un momento crítico: la madrugada del 3 de enero de 2026, el gobierno de Donald Trump atacó el territorio venezolano después del despliegue militar que mantuvo Estados Unidos en el Caribe durante varias semanas. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a suelo estadounidense, acusados de narcoterrorismo. Ahora todo puede suceder, pero, con seguridad, nada seguirá igual. Dos artículos señalan los riesgos: la intervención y el fracaso —que explican Alexander B. Downes y Lindsey A. O’Rourke—, y el acuerdo por la vía diplomática para desplazar a Maduro —que defiende Francisco Rodríguez—. El riesgo de intervención viene del cambio de narrativa, de la negociación encabezada por Richard Grenell en la primera mitad de 2025 a la posición de Marco Rubio de derrocar a Maduro como una cuestión de seguridad nacional. Ya sea de forma velada o abierta, cualquier intento de cambio de régimen en Venezuela se enfrentará a retos formidables. Rodríguez propone un gran acuerdo con Caracas, pues la fuerza estadounidense, dice, no logrará desplazar a Maduro; aunque en esto no acertó, hay que considerar que, en opinión del autor, la diplomacia podría impulsar una transición. Para tener éxito, Washington debe entender que las transiciones democráticas no son rápidas y se producen tras amplias negociaciones en las que los gobiernos autoritarios aceptan comenzar a compartir el poder con sus críticos. Las elecciones libres y justas llegan al final —no al principio— de estos procesos, porque se requieren reformas institucionales y un periodo de coexistencia con el régimen saliente para hacer viable una transferencia pacífica del poder. La seguridad también se relaciona con la manera de combatir a los cárteles de la droga. Ryan C. Berg, Daniel Byman, Iselin Brady, Riley McCabe, Alexander Palmer y Henry Ziemer hacen una crítica sobre la forma equivocada de hacerlo: tiene el riesgo de repetir los errores de la guerra contra el terrorismo, con acciones como las que ha emprendido Trump y que afectan a México, como las misiones de reconocimiento con drones y los ataques a lanchas en Venezuela. Los autores abogan por fortalecer su relación de inteligencia con el gobierno mexicano, mejorar la seguridad fronteriza terrestre y marítima, así como reforzar la capacidad de México para combatir a los cárteles mediante asistencia y entrenamiento de seguridad focalizados. Esta vía puede tener tantos resultados como las intervenciones militares unilaterales con drones y fuerzas especiales, pero con menor riesgo para el personal estadounidense y menores efectos adversos. Si Estados Unidos se adentra en México sin considerar las consecuencias políticas o militares, el resultado final podría ser desastroso. Otro riesgo político, y que es un patrón regional, son los vínculos entre campañas electorales y redes criminales. Erika Flores lo analiza en distintos países y advierte que lo más preocupante es la normalización del fenómeno: una cultura política en la cual “nadie pregunta de dónde viene el dinero” porque lo importante es ganar. Esta permisividad erosiona la legitimidad de las instituciones y alimenta la desconfianza ciudadana. La combinación de opacidad, debilidad institucional y falta de voluntad política convierte al financiamiento electoral en uno de los eslabones más vulnerables de las democracias latinoamericanas. Mientras la región avanza en normas contra el lavado de activos en el sector bancario, el ámbito electoral aún es un terreno abierto a la infiltración de capitales ilícitos. Argentina, Brasil y El Salvador son ejemplos claros de la injerencia de Estados Unidos desde los apoyos o las presiones de Trump. María Victoria Murillo explica la situación en Argentina bajo la presidencia de Javier Milei, después de la inesperada victoria de su partido, La Libertad Avanza, en las elecciones intermedias de octubre de 2025. La autora señala el apoyo de Trump con la compra de divisas, condicionado al resultado electoral de Milei, como un elemento para explicar el resultado de las elecciones intermedias que dieron un nuevo impulso al gobierno. Sin embargo, su supervivencia política depende de que lleve la prosperidad a los votantes. Si no controla la inflación y traduce su agenda orientada al mercado en beneficios tangibles para la mayoría de los argentinos, el electorado que lo llevó al poder podría abandonarlo en la próxima elección de 2027. Brasil es el caso contrario, de enfrentamiento con Trump y de un equilibrio entre China y Estados Unidos. Hussein Kalout analiza el uso de los aranceles del Presidente estadounidense para influir en la política interna de Brasil por el juicio de su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro, además de otras acciones contra los jueces del Supremo Tribunal Federal de Brasil. Estas acciones han provocado el rechazo del gobierno brasileño por ser violaciones flagrantes a

​Nuevo número de Foreign Affairs Latinoamérica Jordi Bacaria Colom Enero 2026 El riesgo político en Latinoamérica —título de la sección principal de esta edición— tiene que ver con la inseguridad, el crimen organizado y el narcotráfico, como apuntan Guillermo Fernández de Soto y Andrés Rugeles. Este se complementa con el riesgo actual derivado del intervencionismo y las injerencias de Estados Unidos por distintas vías, incluida la militar. El número inicia con el artículo de Sandra Bartels y Rut Diamint, quienes parten de la teoría sobre las instituciones de Douglas North para inferir que las transformaciones económicas, sociales y políticas solo ocurren si se acompañan de cambios fundamentales en la estructura de las reglas y en los incentivos institucionales. Además, se preguntan si Latinoamérica cuenta con el personal y su correspondiente liderazgo para llevar a cabo estos cambios. En países donde se intentó reformar a las instituciones no se logró fortalecer la transparencia ni frenar la corrupción. El papel de los parlamentos en la gobernanza de los países latinoamericanos suele ser moderado y, a menudo, disfuncional, debido a las deficiencias de las legislaturas. Destacan que el fortalecimiento de las instituciones genera una buena gobernanza, pues es una herramienta fundamental para la toma de decisiones, cuyos beneficios son esenciales para el mayor bienestar de un país y una mejor calidad de vida de sus ciudadanos; es decir, para una buena democracia. Al cierre de esta edición, Venezuela está en un momento crítico: la madrugada del 3 de enero de 2026, el gobierno de Donald Trump atacó el territorio venezolano después del despliegue militar que mantuvo Estados Unidos en el Caribe durante varias semanas. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a suelo estadounidense, acusados de narcoterrorismo. Ahora todo puede suceder, pero, con seguridad, nada seguirá igual. Dos artículos señalan los riesgos: la intervención y el fracaso —que explican Alexander B. Downes y Lindsey A. O’Rourke—, y el acuerdo por la vía diplomática para desplazar a Maduro —que defiende Francisco Rodríguez—. El riesgo de intervención viene del cambio de narrativa, de la negociación encabezada por Richard Grenell en la primera mitad de 2025 a la posición de Marco Rubio de derrocar a Maduro como una cuestión de seguridad nacional. Ya sea de forma velada o abierta, cualquier intento de cambio de régimen en Venezuela se enfrentará a retos formidables. Rodríguez propone un gran acuerdo con Caracas, pues la fuerza estadounidense, dice, no logrará desplazar a Maduro; aunque en esto no acertó, hay que considerar que, en opinión del autor, la diplomacia podría impulsar una transición. Para tener éxito, Washington debe entender que las transiciones democráticas no son rápidas y se producen tras amplias negociaciones en las que los gobiernos autoritarios aceptan comenzar a compartir el poder con sus críticos. Las elecciones libres y justas llegan al final —no al principio— de estos procesos, porque se requieren reformas institucionales y un periodo de coexistencia con el régimen saliente para hacer viable una transferencia pacífica del poder. La seguridad también se relaciona con la manera de combatir a los cárteles de la droga. Ryan C. Berg, Daniel Byman, Iselin Brady, Riley McCabe, Alexander Palmer y Henry Ziemer hacen una crítica sobre la forma equivocada de hacerlo: tiene el riesgo de repetir los errores de la guerra contra el terrorismo, con acciones como las que ha emprendido Trump y que afectan a México, como las misiones de reconocimiento con drones y los ataques a lanchas en Venezuela. Los autores abogan por fortalecer su relación de inteligencia con el gobierno mexicano, mejorar la seguridad fronteriza terrestre y marítima, así como reforzar la capacidad de México para combatir a los cárteles mediante asistencia y entrenamiento de seguridad focalizados. Esta vía puede tener tantos resultados como las intervenciones militares unilaterales con drones y fuerzas especiales, pero con menor riesgo para el personal estadounidense y menores efectos adversos. Si Estados Unidos se adentra en México sin considerar las consecuencias políticas o militares, el resultado final podría ser desastroso. Otro riesgo político, y que es un patrón regional, son los vínculos entre campañas electorales y redes criminales. Erika Flores lo analiza en distintos países y advierte que lo más preocupante es la normalización del fenómeno: una cultura política en la cual “nadie pregunta de dónde viene el dinero” porque lo importante es ganar. Esta permisividad erosiona la legitimidad de las instituciones y alimenta la desconfianza ciudadana. La combinación de opacidad, debilidad institucional y falta de voluntad política convierte al financiamiento electoral en uno de los eslabones más vulnerables de las democracias latinoamericanas. Mientras la región avanza en normas contra el lavado de activos en el sector bancario, el ámbito electoral aún es un terreno abierto a la infiltración de capitales ilícitos. Argentina, Brasil y El Salvador son ejemplos claros de la injerencia de Estados Unidos desde los apoyos o las presiones de Trump. María Victoria Murillo explica la situación en Argentina bajo la presidencia de Javier Milei, después de la inesperada victoria de su partido, La Libertad Avanza, en las elecciones intermedias de octubre de 2025. La autora señala el apoyo de Trump con la compra de divisas, condicionado al resultado electoral de Milei, como un elemento para explicar el resultado de las elecciones intermedias que dieron un nuevo impulso al gobierno. Sin embargo, su supervivencia política depende de que lleve la prosperidad a los votantes. Si no controla la inflación y traduce su agenda orientada al mercado en beneficios tangibles para la mayoría de los argentinos, el electorado que lo llevó al poder podría abandonarlo en la próxima elección de 2027. Brasil es el caso contrario, de enfrentamiento con Trump y de un equilibrio entre China y Estados Unidos. Hussein Kalout analiza el uso de los aranceles del Presidente estadounidense para influir en la política interna de Brasil por el juicio de su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro, además de otras acciones contra los jueces del Supremo Tribunal Federal de Brasil. Estas acciones han provocado el rechazo del gobierno brasileño por ser violaciones flagrantes a Read More

Full text for top nursing and allied health literature.

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