Este artículo analiza el segundo gobierno de Donald Trump (2025-2029) como una expresión intensificada de la crisis orgánica del orden liberal internacional (OLI). Lejos de interpretar el trumpismo como una anomalía externa al sistema, el trabajo sostiene que constituye una radicalización interna de tendencias ya presentes en la hegemonía estadounidense. A partir de los conceptos de policrisis, crisis orgánica y “astucias de la naturaleza”, el artículo examina cómo el unilateralismo, el nacionalismo económico y la erosión del multilateralismo impulsados por la administración Trump profundizan la pérdida de legitimidad y coherencia institucional del OLI. La parálisis de la OMC, las tensiones en la OTAN, la instrumentalización del dólar y el debilitamiento del orden normativo liberal evidencian una fragmentación creciente promovida desde el propio núcleo hegemónico. En este contexto, iniciativas como el BRICS Plus no son tratadas como arquitecturas plenamente consolidadas de un nuevo orden, sino como manifestaciones reactivas frente al vacío de liderazgo y gobernanza generado por la radicalización estadounidense. El argumento central sostiene que la crisis contemporánea del OLI deriva principalmente de transformaciones internas en la hegemonía de Estados Unidos, cuyo intento por restaurar su primacía acelera, paradójicamente, la pluralización y fragmentación del sistema internacional.
Este artículo analiza el segundo gobierno de Donald Trump (2025-2029) como una expresión intensificada de la crisis orgánica del orden liberal internacional (OLI). Lejos de interpretar el trumpismo como una anomalía externa al sistema, el trabajo sostiene que constituye una radicalización interna de tendencias ya presentes en la hegemonía estadounidense. A partir de los conceptos de policrisis, crisis orgánica y “astucias de la naturaleza”, el artículo examina cómo el unilateralismo, el nacionalismo económico y la erosión del multilateralismo impulsados por la administración Trump profundizan la pérdida de legitimidad y coherencia institucional del OLI. La parálisis de la OMC, las tensiones en la OTAN, la instrumentalización del dólar y el debilitamiento del orden normativo liberal evidencian una fragmentación creciente promovida desde el propio núcleo hegemónico. En este contexto, iniciativas como el BRICS Plus no son tratadas como arquitecturas plenamente consolidadas de un nuevo orden, sino como manifestaciones reactivas frente al vacío de liderazgo y gobernanza generado por la radicalización estadounidense. El argumento central sostiene que la crisis contemporánea del OLI deriva principalmente de transformaciones internas en la hegemonía de Estados Unidos, cuyo intento por restaurar su primacía acelera, paradójicamente, la pluralización y fragmentación del sistema internacional.
