Merleau-Ponty o la agonía de la subjetividad

Desde que el Espíritu fue inventado -por contraposición de la Carne- la corporeidad recibió título de problema pendiente para la filosofía. ¿Cómo pensar algo del orden de un cuerpo cuando el pensamiento mismo finca su esencia en lo incorpóreo e insensible, cuando el pensamiento, en el acto de pensarse a sí mismo que funda toda subjetividad posible, deja fuera de sí precisamente a lo corpóreo a título de resto irreductible?

​Desde que el Espíritu fue inventado -por contraposición de la Carne- la corporeidad recibió título de problema pendiente para la filosofía. ¿Cómo pensar algo del orden de un cuerpo cuando el pensamiento mismo finca su esencia en lo incorpóreo e insensible, cuando el pensamiento, en el acto de pensarse a sí mismo que funda toda subjetividad posible, deja fuera de sí precisamente a lo corpóreo a título de resto irreductible? Read More