Homenaje al Padre Sanabria

Lo que hoy quiero compartir con ustedes es algo que no he tenido ocasión de expresar. Deseo hablarles de lo que significó para mí haber tenido la fortuna de conocer al padre Sanabria y de haber podido tener contacto no sólo con un gran filósofo, sino con un hombre en todo el sentido de la palabra.
Tuve la suerte de pertenecer a la última generación que cursó con él la materia de “Antropología filosófica”, en la cual conocimos a fondo su postura ante la vida y su forma de ver el mundo. Durante un año, dos veces por semana, de 4 a 6 de la tarde, aquí, en su querida ibero, pude escuchar, además del contenido de cada clase, su opinión sobre muchos y variados temas -políticos, tecnológicos, científicos o incluso sobre los programas de televisión del momento-, mientras movía la cabeza como signo de desaprobación.

​Lo que hoy quiero compartir con ustedes es algo que no he tenido ocasión de expresar. Deseo hablarles de lo que significó para mí haber tenido la fortuna de conocer al padre Sanabria y de haber podido tener contacto no sólo con un gran filósofo, sino con un hombre en todo el sentido de la palabra.Tuve la suerte de pertenecer a la última generación que cursó con él la materia de “Antropología filosófica”, en la cual conocimos a fondo su postura ante la vida y su forma de ver el mundo. Durante un año, dos veces por semana, de 4 a 6 de la tarde, aquí, en su querida ibero, pude escuchar, además del contenido de cada clase, su opinión sobre muchos y variados temas -políticos, tecnológicos, científicos o incluso sobre los programas de televisión del momento-, mientras movía la cabeza como signo de desaprobación. Read More