Inteligencia artificial y autonomía funcional: límites ontológicos a la atribución de subjetividad jurídica

La rápida expansión de sistemas de inteligencia artificial dotados de capacidades de deliberación instrumental ha intensificado las propuestas orientadas a extender subjetividad jurídica a entidades caracterizadas por formas crecientemente sofisticadas de autonomía operativa, tensionando los fundamentos antropocéntricos de la teoría jurídica contemporánea. El presente artículo analiza si la autonomía funcional constituye fundamento suficiente para la imputación normativa mediante una metodología doctrinal-analítica sustentada en teoría jurídica, filosofía de la mente y filosofía moral. Contrasta la arquitectura computacional de los sistemas avanzados de inteligencia artificial con las condiciones ontológicas tradicionalmente exigidas para la agencia moral, e incluye actuación por razones, apropiación reflexiva de fines, intencionalidad intrínseca, conciencia fenomenológica y susceptibilidad al reproche. La autonomía algorítmica permanece estructuralmente subordinada a objetivos externamente impuestos, procesos de optimización probabilística y restricciones heterónomas de diseño, al carecer de las propiedades ontológicas necesarias para una responsabilidad jurídica plena. Tales resultados debilitan la viabilidad dogmática de la personalidad electrónica y respaldan un modelo de responsabilidad humana distribuida.

​La rápida expansión de sistemas de inteligencia artificial dotados de capacidades de deliberación instrumental ha intensificado las propuestas orientadas a extender subjetividad jurídica a entidades caracterizadas por formas crecientemente sofisticadas de autonomía operativa, tensionando los fundamentos antropocéntricos de la teoría jurídica contemporánea. El presente artículo analiza si la autonomía funcional constituye fundamento suficiente para la imputación normativa mediante una metodología doctrinal-analítica sustentada en teoría jurídica, filosofía de la mente y filosofía moral. Contrasta la arquitectura computacional de los sistemas avanzados de inteligencia artificial con las condiciones ontológicas tradicionalmente exigidas para la agencia moral, e incluye actuación por razones, apropiación reflexiva de fines, intencionalidad intrínseca, conciencia fenomenológica y susceptibilidad al reproche. La autonomía algorítmica permanece estructuralmente subordinada a objetivos externamente impuestos, procesos de optimización probabilística y restricciones heterónomas de diseño, al carecer de las propiedades ontológicas necesarias para una responsabilidad jurídica plena. Tales resultados debilitan la viabilidad dogmática de la personalidad electrónica y respaldan un modelo de responsabilidad humana distribuida. Read More