El concepto de mortificación en la obra de Benjamin ha sido comprendido generalmente de modo parcial y en ocasiones erróneo. El problema de interpretación se debe a que suele destacarse su relación con la muerte, y se pasa por alto el carácter cristiano del concepto que implica una relación más compleja entre muerte y vida, en la que solo quienes mortifican la carne vivirán (según las palabras de Pablo en la Epístola a los Romanos). No es casual que Benjamin utilice por primera vez el concepto en diálogo con Florens Christian Rang, un teólogo cristiano. El análisis de la cuestión exige detenerse en el distanciamiento de Benjamin respecto del Romanticismo alemán, que arremete contra tres conceptos centrales: la conciencia reflexiva, la vida orgánica y la continuidad.
El concepto de mortificación en la obra de Benjamin ha sido comprendido generalmente de modo parcial y en ocasiones erróneo. El problema de interpretación se debe a que suele destacarse su relación con la muerte, y se pasa por alto el carácter cristiano del concepto que implica una relación más compleja entre muerte y vida, en la que solo quienes mortifican la carne vivirán (según las palabras de Pablo en la Epístola a los Romanos). No es casual que Benjamin utilice por primera vez el concepto en diálogo con Florens Christian Rang, un teólogo cristiano. El análisis de la cuestión exige detenerse en el distanciamiento de Benjamin respecto del Romanticismo alemán, que arremete contra tres conceptos centrales: la conciencia reflexiva, la vida orgánica y la continuidad. Read More
