Hablar de migración hoy no es una opción: es una urgencia política, ética y humana. En un mundo donde las fronteras se endurecen y la movilidad se criminaliza, migrar se convierte en sinónimo de riesgo, sospecha o delito. Pero migrar también es trabajar. Es buscar mejores condiciones de vida, integrarse, sostener familias, reconstruirse. Por eso, hablar de migración sin hablar de trabajo, es hablar desde la superficie. Y hablar de trabajo sin hablar de dignidad es reproducir la exclusión que se quiere transformar. En un tiempo marcado por deportaciones masivas, políticas de contención y discursos de odio, el trabajo decente aparece como el campo de batalla donde se disputan no sólo derechos, sino también humanidad. Este libro, Migración y trabajo decente. Retos para el Sur Global, es una intervención urgente desde el Sur para recordar que ninguna persona es ilegal y que ningún sistema es justo si invisibiliza la vida de quienes lo sostienen.
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Hablar de migración hoy no es una opción: es una urgencia política, ética y humana. En un mundo donde las fronteras se endurecen y la movilidad se criminaliza, migrar se convierte en sinónimo de riesgo, sospecha o delito. Pero migrar también es trabajar. Es buscar mejores condiciones de vida, integrarse, sostener familias, reconstruirse. Por eso, hablar de migración sin hablar de trabajo, es hablar desde la superficie. Y hablar de trabajo sin hablar de dignidad es reproducir la exclusión que se quiere transformar. En un tiempo marcado por deportaciones masivas, políticas de contención y discursos de odio, el trabajo decente aparece como el campo de batalla donde se disputan no sólo derechos, sino también humanidad. Este libro, Migración y trabajo decente. Retos para el Sur Global, es una intervención urgente desde el Sur para recordar que ninguna persona es ilegal y que ningún sistema es justo si invisibiliza la vida de quienes lo sostienen. … Read More
