Como el subtítulo lo indica, Pereda tiene el deseo de que sus ensayos sean considerados como “panfletos civiles”, es decir, una serie de discursos que enérgicamente defienden a la vez que atacan, pues impugnan, desafían y provocan con pasión, según sus propias palabras. La pasión se encuentra presente a lo largo y a lo ancho de la crítica que recibe la razón arrogante pues, en efecto, ¿qué cosa grande se ha hecho sin pasión? Pero ¿qué defiende y qué ataca Pereda en sus panfletos?
Defiende el matizar, el sopesar o, como él denomina, un modo de filosofar: “el pensamiento aspectal”. Aquel que no se permite elucidar en bloque un asunto para tomar partido y exige que se estudie en diversos aspectos, conexiones y aplicaciones.
Como el subtítulo lo indica, Pereda tiene el deseo de que sus ensayos sean considerados como “panfletos civiles”, es decir, una serie de discursos que enérgicamente defienden a la vez que atacan, pues impugnan, desafían y provocan con pasión, según sus propias palabras. La pasión se encuentra presente a lo largo y a lo ancho de la crítica que recibe la razón arrogante pues, en efecto, ¿qué cosa grande se ha hecho sin pasión? Pero ¿qué defiende y qué ataca Pereda en sus panfletos?Defiende el matizar, el sopesar o, como él denomina, un modo de filosofar: “el pensamiento aspectal”. Aquel que no se permite elucidar en bloque un asunto para tomar partido y exige que se estudie en diversos aspectos, conexiones y aplicaciones. Read More
