En la ciudad de Guadalajara (Jalisco) al occidente de México Antonio Gómez Robledo ve la primera luz. La ciudad que contempló en su infancia y adolescencia y a la que amó y añoró intensamente en su peregrinar a través del mundo, era en ese tiempo un lugar señorial y tranquilo en donde sus habitantes gozaban de la quietud provinciana, antes de que la estabilidad social fuera rota por la fuerza de las armas del movimiento revolucionario de 191 O y la luz clara, radiante y el aire puro del valle de Atemajac, en donde se encuentra asentada la ciudad de las cinco “aes”, se vieran enturbiados por el avance tecnológico de la industrialización.
En la ciudad de Guadalajara (Jalisco) al occidente de México Antonio Gómez Robledo ve la primera luz. La ciudad que contempló en su infancia y adolescencia y a la que amó y añoró intensamente en su peregrinar a través del mundo, era en ese tiempo un lugar señorial y tranquilo en donde sus habitantes gozaban de la quietud provinciana, antes de que la estabilidad social fuera rota por la fuerza de las armas del movimiento revolucionario de 191 O y la luz clara, radiante y el aire puro del valle de Atemajac, en donde se encuentra asentada la ciudad de las cinco “aes”, se vieran enturbiados por el avance tecnológico de la industrialización. Read More
