El debate institucional sobre la inteligencia artificial generativa en la educación ha quedado atrapado entre la prohibición frontal y la celebración acrítica. Este trabajo propone una arquitectura analítica de cuatro paradigmas –deuda cognitiva, inteligencia híbrida, nuevas capacidades e interhumano-ultrasujeto– y la cruza con tres lógicas de gobernanza institucional: centralizada, distribuida y federada. Cada paradigma se articula a partir de un texto seminal y se contrasta con literatura empírica reciente. Se argumenta que cada uno ilumina un riesgo distinto y exige una respuesta diferenciada: limitar el uso en tareas fundacionales, experimentar configuraciones humano-inteligencia artificial acompañadas, articular currículos federados de literacidad y congelar pilotos cuando la interacción toca la subjetividad. La tesis es que ninguna institución puede gobernar los cuatro problemas con una sola lógica.
El debate institucional sobre la inteligencia artificial generativa en la educación ha quedado atrapado entre la prohibición frontal y la celebración acrítica. Este trabajo propone una arquitectura analítica de cuatro paradigmas –deuda cognitiva, inteligencia híbrida, nuevas capacidades e interhumano-ultrasujeto– y la cruza con tres lógicas de gobernanza institucional: centralizada, distribuida y federada. Cada paradigma se articula a partir de un texto seminal y se contrasta con literatura empírica reciente. Se argumenta que cada uno ilumina un riesgo distinto y exige una respuesta diferenciada: limitar el uso en tareas fundacionales, experimentar configuraciones humano-inteligencia artificial acompañadas, articular currículos federados de literacidad y congelar pilotos cuando la interacción toca la subjetividad. La tesis es que ninguna institución puede gobernar los cuatro problemas con una sola lógica. Read More
